Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Miercoles un poco mejor

Diego fue en la mañana de este Miércoles a la terapia de Lenguaje con Arnaldo, allí la terapista de Lenguaje (TL) ha estado usando algunas técnicas de terapia kinestesica para mantener a Diego trabajando, cuando empieza a protestar, ella hace una pausa, le quita los zapatos y las medias y le hace un masaje, Diego se divierte, le hace cosquillas el masaje y le relaja, luego continúan con la actividad.

Esta vez la TL, tenía un masajeador eléctrico, y le daba masajes vibratorios, según me cuenta Arnaldo, hizo su sesión de terapia muy relax, acostado sobre una mesa tocaba el cuaderno de vocabulario señalando los animales y objetos que le pedía la TL.

Arnaldo le comento a la TL que Diego se esta portando muy mal con la tutora, y ella nos recomendó darle masajes, ya que a Diego le agrada el contacto físico, pues al mediodía pasamos comprando una crema para bebes relajante de manzanilla y lavanda, buscamos un masajeador manual, preparamos una colchoneta y le dijimos a la tutora que probara con estas pausas y masajes, bueno quizás el Universo nos habla, porque la tutora nos dijo que ella trabajo un tiempo en un Spa dando masajes….!

Al final de la sesión, Diego estaba muy contento, la tutora nos dijo que había mejorado, pero que trabajaron en la colchoneta, con intermedios de masajes, también salieron al frente de la casa un rato a trabajar motricidad gruesa con el carrito de Diego y uso un caramelo especial de la dieta para lograr que Diego aceptara entrar al cuarto para reiniciar las actividades.

No quería nada con la estructura formal de la terapia (mesa-sillita-actividades), apenas trataba de llevarle a la estructura formal, Diego protestaba. Lo dicho Diego se declaro en juerga, no quiere trabajar… quiere jugar.

En la visita al parque hubo nuevamente 2 rabietas, una de ellas fue una mega rabieta, les cuento:

Le lleve otra vez al lado izquierdo del parque, empezó a protestar, pero yo lo distraje cantando Parque!, vamos al Parque!... una niña de unos 4 años que ya estaba allí con su hermanito de 8 años, escucho mi canto y vino a nuestro encuentro, Diego la abrazo y la beso y acompañaba mi canto agitando su manito libre.

Luego los tres niños, jugaron lanzándose en el tobogán-túnel yo les animaba a subir, vamos Diego tu puedes (se resbala y se desliza cuando trata de subir al tobogán-túnel), sube Diego, sube y toca el volante cuando llegues… así lo hace sube y al llegar a la cima toca el volante, jejejeje

Luego se desliza nuevamente por el túnel hasta la salida, yo contaba a cada niño, y sale el numero uno, y sale el numero 2, y ahora viene el número 3, a ratos se tropezaban en el túnel, hayyyy trafico señores, se quedaron trancados y alguna pierna se quedara atorada, señores, luego se querían pelear por lanzarse, yo empiezo a decir son 3, son 3 vagones, son un tren, uno detrás del otro, aquí vienen chu-chu-chu-chu-chu!

Como saben estos niños, con esas palabras se ordenaron unos detrás del otro y se deslizaron en tren, jejejej.

La mega rabieta se presento cuando llegaron 2 participantes mas acompañados de su niñera, una nena de pocos meses, que Diego besaba, y un niño de 3 ó 4 años: en una bicicleta!

Tanto Diego como la niña querían montarse en la bicicleta, el niño les permitió montarse por unos minutos, primero la niña, Diego la empujaba por la colita para que se bajara y luego Diego, solo que le niño pidió la bicicleta y Diego abrió el canasto de aquí a la luna ida y vuelta, como diría nuestra amiga Maite.

El niño se monto en la bici y arranco, Diego corrió a mis piernas a llorar-gritar, yo le digo para salvar el momento: Diego se escapa, atrápalo, Diego corre!, vamos a atraparlo!, la niña le toma la otra manito a Diego y salimos los 3 corriendo tras la bicicleta, el niño grandecito corría demostrando que es mas grande y nos paso y hasta lograba pasar al niño con la bicicleta, nosotros nos deteníamos y cambiábamos de dirección (pues la bici corría dando vueltas a la piscina) tratando de alcanzar la bici, el nene se percataba de la trampa y también giraba!.

Diego reía y lloraba, le causaba risa correr, pero le daba coraje no alcanzar la bicicleta. Se calmo al raaaato, luego pasamos a jugar en la parte derecha del parque, allí hubo un intento de lanzarse a la piscina y unos lloros, pero luego el niñito dejo sola la bici y Diego pudo montarse un rato, cuando tuvo que bajarse… nuevamente la rabieta….

Cuando se calmo nuevamente, vio a unos adolescentes jugar con una pelota, y se lanzo a buscarla, pero al llegar los chicos la recogieron y creo que se sintió intimidado por su tamaño, se quedo quieto mirando y yo aproveche que estábamos cerca de la salida para emprender el regreso a casa, fue relativamente fácil porque los otros niños también debían irse y Diego “siguió al grupo”, nos despedimos tirando besitos y caminamos a casa sin contratiempos.

Al menos la parte de regresar a casa parece estar controlada, espero no hablar demasiado.

Otra cosa que me intereso, es que la niñera del nene de la bicicleta y de la bebe de 12 meses, era una persona especial, creo que podía escuchar, o quizás leer los labios, pero no podía comunicarse verbalmente, hacia solo sonidos guturales y ninguno de los niños ni yo sabíamos lenguaje de señas; ella me pregunto cuantos de los niños eran míos, yo entendí si eran hermanos ¿?, trate de decirle que 2 eran hermanitos y que Diego era mío, pero me salio todos son míos, y ella se asombro, tuve que corregir mi respuesta. Me gusto poder compartir con ella, ver como cuida con tanto cariño a los 2 niños, me alegre de que esa mama tuviera la confianza de dejárselos bajo su cuidado… y Diego hizo una típica, cuando la chica comenzó a llamar a la bebe con un sonido gutural parecido a “VEN”, Diego soltó la carcajada, yo me quede de una pieza, les juro que se reía de la forma de hablar de la muchacha, tome su manito y lo puse a decir “ven niña”, para que no continuara, Arnaldo me pregunto en casa ¿y la muchacha se dio cuenta?, yo creo que si porque fue muy evidente, pero creo que también entendió que lo corregí y no le reí la “gracia”.

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