Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

lunes, 17 de agosto de 2009

En la Dimension: Peluqueria.


Diego durmió fatal de Viernes para Sabado, muchas vueltas, desperté con mucho dolor de espalda, a media mañana tenia programada una cita en la peluqueria para retocar las mechitas, así que sume a mi dolorida espalda 5 horas de tortura auto infringida, Dios! cada vez tengo menos paciencia para la peluquería, creo que voy rumbo a convertirme en una vieja huraña, de esas que andan toda la vida con el corte que estaba de moda cuando estaban en la universidad y que prefieren usar un moño todo el dia antes que soportar la cita en la peluquería, llegué a las 10:00 AM y sali a las 3:00 PM.

Porque cuando cruzas el umbral de una peluquería... entras a otra dimensión, donde el tiempo solo importa para medir los minutos que llevas con el decolorante, el tinte o achicharrandote los cabellos bajo la silla electrica, perdón bajo el casco Sun- Fashion que te aplica calor, te seca el pelo, te "tuesta" la delicada piel de la cara y te destruye la espalda todo en uno, jijijiji.

Pues si, el tiempo no tiene ningún sentido mas que ese en estos lugares, si te dicen que vengas a las 10:00 AM es posible que no te atiendan hasta las 10:30 AM porque se retraso una cliente, y luego es muy posible que de tu tiempo debas ceder 55 minutos a otras clientes porque tu peluquera se va a lavarle el pelo un momentiiiito ¿¿¿??? Quitar las papeletas de las mechas y sacar el decolorante no es precisamente un proceso de un ratito, mi dolorido cuello apoyado en la guillotina del lavacabeza dicen que son 25 minutos eternos, y esos fueron permisitos rapiditos en 3 ocasiones!.

Ahh sin contar con las interrupciones para atender llamadas telefónicas o el almuerzo de las empleadas, porque ya saben todos somos humanos, aunque las clientes no se incluyen en esta categoría, pues no deben sentir hambre porque total para ser bellas hay que ver estrellas.

En cinco horas yo llego a Puerto la Cruz o la gente que esta en Puerto la Cruz llega Caracas en carro, en cinco horas … me hice las mechas, me entere de pormenores de la vida de gente que ni conozco y dudo mucho que llegue a conocer, vi una película absolutamente mala y narrada por una de las peluqueras que no la invitaria al cine ni que me paguen.

Desee ser hombre para que me atendiera el barbero, que saco como una docena de cortes por hora.

Pedí cortarme una cuarta de largo del pelo a ver si así la cosa se agilizaba, por lo menos el secado. No llame ni una vez a casa porque si llegaba a saber que Diego estaba inquieto o molesto salgo con la cabeza como extraterrestre llena de papeletas de papel aluminio.

Iba en esa tonica de pensamientos "Housiferos" (Tipo Dr. House) cuando escuchamos unos gritos estremecedores de una mujer.

Todos volteamos hacia los ventanales que dan vista al estacionamiento del centro comercial, de alli provenian los gritos, luego un golpe seco y vimos a los vigilantes correr hasta un punto, luego muchos comerciantes vecinos del centro comercial.

Dos de las peluqueras salieron, el resto se pegaron a la ventana, en el piso estaba una mujer, como cualquiera de nosotras, tirada en el piso, los vigilantes trataban de reanimarla, una chica de la tienda de mascotas gritaba… la atracaron unos motorizados!!! Yo la conozco trabaja en una oficina de aquí.

Vi en camara lenta como la comunidad le ofrecia ayuda a la mujer desde sus posibilidades:

Una peluquera llevo una botella con agua con las que rocían el pelo para hacer los cortes y le rociaba el rostro.

De la peluquería donde yo estaba, sacaron un alcohol para limpiarle un brazo que se había raspado en la caída, luego de perder el conocimiento de puro terror.

La gente de la panadería le llevo una botella con agua.

La levantaron y la ayudaron a caminar, la mujer lloraba y casi no no podía hablar, pidió ser llevada a su oficina, una de nuestras peluqueras la acompaño y los señores de seguridad le tomaron por cada brazo y la llevaban.

Al llegar salio de la oficina otra mujer y un pequeño de 8 años, apenas vio a la mujer grito: ¡Mami que te paso! y empezó a llorar nervioso al ver a su madre temblando y llorando.

La peluquera, quien nos contó todo esto, que regreso a su puesto de trabajo en este punto de la historia: la señora caminaba por la calle y una moto con dos personas la intersectaron, le pidieron la cartera apuntándola con un arma, ella grito y se quedo paralizada, por respuesta le dieron un golpe muy fuerte en el estomago y le arrancaron el bolso, le dijeron ¡corre si no te mato!.

Ella se echo a correr como pudo y termino como ya saben, desvanecida frente al centro comercial.

Mientras clientes y peluqueras hablaban y hablaban del tema y comenzaban a contar sus propias experiencias frente a las delincuencia ya cosa de todos los días, yo hice uso de mi habilidad de apagar el oído a ciertas frecuencias, deje de escuchar todo lo que fuera anécdota o quejas a lo Nostradamus y fije la mirada en la calle donde ocurrió el asalto… yo viví 3 meses allí… pasaba diariamente por el lugar, incluso caminando hacia la panadería como esta señora. Arnaldo paseaba al Gordo en la placita del frente, donde escuche dijeron “ahora se esconden los maleantes como monos en los árboles y le caen a los transeúntes desde arriba para robarlos”.
Se me vinieron a la mente los recuerdos... el terror vivido hace unos años en mi casa materna, mis hermanas, mi mama aterrorizada, cuando nos robaron y nos dejaron amarradas y amordazadas, mi mama atada en el baño, fue la unica que logro soltarse, con una fuerza que ahora se, se la dió Dios, escuchar a sus hijas en otra habitación llorar... le dio las fuerzas necesarias.
Cuando se vino a mi mente el sonido del movil musical que sonoba durante esa noche a cada paso de los ladrones... corte de inmediato el recuerdo... porque ya fue superado, a excepcion de ese sonido que me provoca panico total.

Este es un ejemplo de nuestra cotidianidad, poco a poco la ciudadania pierde terreno, ya no se puede ir a la panaderia de la cuadra vecina a pie, y si te ocurre un asalto y sobrevives con mucha suerte, tampoco pasara nada, tus vecinos sacaran alcohol, o cualquier cosa para ayudarte los primeros 5 minutos, luego se iran cada quien a su realidad y esa será una historia de contar en la peluqueria, tu tendras que irte a casa y afrontar ese cambio que tendras en tu vida, en tu rutina, en tus miedos; tu tendras que afrontar tu trauma y salir de él dando gracias a Dios por estar viva, lamentando no haber logrado el control necesario para que tu hijo no te viera llorar, o culpandote por ser tan "estupida" como para caminar por una acera de la ciudad.

Finalmente estaba lista, vi a mi peluquera mover los labios diciendo algo que parecía ser "ya terminamos", cancele el servicio y me dispuse a salir…

Varias corearon con cara de espanto: ¿A dónde vas?, ¿Ya viene tu esposo?, ¿vas a salir?????.

Voy a la panaderia- les dije, con la cara y sonrisa que pongo cuando no quiero dar explicaciones…y que es innata.

Tomo mi cartera, la afianzo duro en mi hombro, me sonrío, porque se que de nada sirve, con un arma enfrente, uno mismo se la saca para entregarla…

Y salgo al mundo, a la realidad que me toca vivir…

Tengo sed, quiero un refresco, voy a esperar a Arnaldo sentada en una mesita, disfrutando del sol, de la brisa y del parque que esta frente a mi, no voy a mirar a ver si hay maleantes en las ramas, nooo voy a perderme en la conversación de las chicas que se ven alegres en la mesa de al lado que están ajenas a lo ocurrido hace un rato. Voy a celebrar la vida...

Y a buscar la forma de que el dolor de espalda se vaya, aunque quizás tenga que ser un poco egoísta.

4 comentarios:

Mami dijo...

Ay Betza!! :( Aqui en mi pais está casi igual la situación de delincuencia, las deportaciones continuan, asi que ¡Salvese quien pueda! (Eso y las pandillas nos tienen atemorizados)

Me he reido de tu cuento de la peluquería, pero es la realidad, lo que se tiene que pagar por sentirse bien con uno misma..:)

Un abrazo para Dieguito...

PD. Ya te imaginaba corriendo por el parqueo del centro comercial con los papelitos de extraterrestre si Dieguito estaba indispuesto...jijijijiji

Betzabe dijo...

Ufff es una lastima Mami, que tengamos que vivir cada dia mas angustiados por el hampa.

y lo de la peluqueria, se siente muy bien llevar uno el cabello arreglado, pero DIOS como tardan, yo no dejaba de decirme tu viniste solita para aca y hasta estas pagando por esto, asi que quedate tranquiliiita, y aguantate el cotilleo, y las hoooras de espera.

Si no andaras cada dia viendote la raiz en el espejo y peleandote por no haber venido, quien te entiende? Bueno y como decia Coco Chanel primero muerta que sencilla jejejeje

sarah dijo...

Betza, tu descripción de la peluquería y los maleantes es espléndida !! la actitud de "voy a salir a la vida sin temor" es de lo mejor.
besos

Betzabe dijo...

Sarahg que bueno que te haya gustado la entrada y ya lei que tambien le das largas a la cita de la peluqueria hasta que se hace obligatorio jijijij.

Pues yo tenia 4 dedos de raiz jijiji imaginate!!!

Entradas populares

Se ha producido un error en este gadget.