Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

¡Vamos a Matar a este Monstruo!



Diego esta teniendo a mi entender un excelente juego imaginario, puede imaginar que un objeto tiene una función diferente a la normal, puede imaginarse en un caballo, en un avión en un carro, puede creer jugar a comerse un sándwich de esponja o pintar con un palito y un vaso plástico, también juega con una pistola de agua a que me moja o a que me ensucia con un liquido apestoso imaginario, o bien su juego simbólico que esta magnifico.

Ahora tenemos por delante un nuevo reto: El Juego de Roles.

Cómo sabrán el juego de roles, tu eres un heladero y yo el comprador o tu eres un bombero y yo la victima, o el simple “mama y papa”, o “policías y ladrones”, etc. Son juegos que tienen un gran impacto en el desarrollo socio-afectivo, por supuesto hay juegos de roles mas estructurados que tienen fines psicopedagógicos, pero por lo general el niño aprende a jugar este tipo de roles imitando al adulto y jugando en el hogar con sus hermanos y amiguitos.

Lo importante de este juego de roles es que los niños ponen al máximo su imaginación, aunque siguen reglas sociales básicas, hay que sacarle el máximo provecho a estos juegos y se deben plantear situaciones que promuevan diferentes tipos de aprendizaje.

Los niños van avanzando poco a poco en sus diferentes etapas hasta llegar a este maravilloso cenit, comienzan con el simple imitar con su cuerpo, luego con objetos, después tiene juego simbólico en solitario, imitan el rol del adulto y después aprenden a interactuar con otros en el juego de roles.

Diego ha ido cumpliendo cada una de estas etapas, poco a poco, hoy noto que Diego esta iniciando el juego de roles pero aun no sigue del todo la trama ahhh y si la trama no le gusta jijijij se rebela de inmediato.

En la literatura sobre este tema hablan de un inicio a los 3 años de edad, como saben Diego aun no alcanza esta edad, pero estas referencia son promedios, medias, siempre hay niños que comienzan 6 meses antes o 6 meses después, ese es el Standard, todo esto, se los explico para que puedan entender mejor la situación que les contare, sus protagonistas oscilan entre 20 meses y 4, 5 años, por eso las diferencias pueden ser marcadas en el desarrollo de este tipo de juego, y como verán cada niño es un mundo totalmente diferente y todo esta escrito pero no define nada, los niños tienen el futuro y potencial en sus manos.


Participantes:
Gianfranco 4,5 años, Rol: Power Ranger Máximo; y Narrador


Leonel, 2 años y 8 meses, Rol: Power Ranger subalterno.
Diego, 2 años y 9 meses, Rol: Power Ranger por su cuenta y sin intenciones de respetar al líder.
Sebastián, 1 años y 10 meses, Rol: Power Ranger por su cuenta y riesgo.
Sabrina: 1 año 10 meses, Rol: Aspirante a Power Ranger pero excluida formalmente del juego por ser “hembra y pequeña” y por que no “sabe nada”.

Estamos en la casa de Yuri, Gianfranco y Sabrina, además de Diego y yo, esta de visita Leonel, los 4 niños exploran los juguetes, Sabrina por ser mas pequeña tiene más bien a buscar los brazos de su madre.

Diego toma una espada de plástico, viene a mostrarme que es una espada y para que sirve, es decir viene a pegarme unos cuantos “espadazos”, yo me hago la muerta y se destornilla de risa.

Este juego le parece divertido a todos, a Gianfranco se le dispara la imaginación, quiere jugar y viene directo a quitarle la espada a Diego, pero Diego no se deja, eso era antes que sufría arrebatones a cada rato, ahora se defiende y da la pelea, Gianfranco se queja y su mama le dice que busque otra espada porque Diego agarro primero esta, yo le digo a Diego que aun tiene ganas de meterle su manotazo a Gianfranco:

-Diego atrapa a Gianfranco con la espada, atrápalo.

Juegan por unos minutos a que Diego corretea a Gianfranco y a Leonel que también se ha unido al juego, cuando se cansan Gianfranco busca un tubo plástico y Leonel un rollo de cartón de papel aluminio ya vacío.

Leonel y Gianfranco inician un combate de espadas, despegan su imaginación y se creen (no sean románticas no son caballeros de la mesa redonda y menos mosqueteros) son Power Ranger de eso que aparecen en el escalofriante canal Jetix.

Quieren luchar con Diego pero Diego no esta a su nivel, a el no le hace mucha gracias que le peguen fuerte a su linda espada, en sus reglas de juego el puede pegar y “es bueno” y los demás lo deben aceptar si el va “ganando” pero que le peguen a su espada “es malo” y termina molestándose y lloriquea y quiere pegarles de verdad a los otros niños.

Escucho como Gianfranco narra situaciones en las que los dos Power Ranger se ven obligados a luchar, Diego solo escuchar y va perdiendo el interés en “esa habladera” con poca acción, viene otra vez a querer jugar conmigo pegándome a mi. Le dejo hacer, hasta que nota que están matando a su triciclo.

Los niños imaginan que el monstruo a eliminar es primero el triciclo de Gianfranco, lo golpean con los tubos y con una pequeña maleta de plástico, Gianfranco lo vence (lo voltea completamente) y allí le dan el ultimo golpe.

Luego pasan a darle palazos y maletazos al triciclo de Diego… y a Diego esto no le gusta ni un poquito, grita y quiere levantar su triciclo, cuando los chicos se quieren acercar a pegarle el se lanza en defensa de su triciclo a repartir manotazos. Es como esos niños que no quieren que le rompan su piñata.

Aquí hay que intervenir: uno porque de verdad pueden romper el triciclo y el juego ya esta violento, dos porque niños molestos con una espada, un palo de plástico y un maleta no
tardaran en pegarse y hacerse daño y tres porque Diego no le para a que sea uno o sean 10 jijiji contra él.

No niños, no jueguen así, van a dañar el triciclo y se pueden golpear- le digo a los chiquillos.
Pero esos son los monstruos- contesta Gianfranco.
No, no, no, busquen otros monstruos, los triciclos no, se rompen- les digo.

Se detienen unos segundos, Diego logra levantar su triciclo.

-Vamos a Matar a este monstruooo- lanza el grito de guerra Gianfranco señalando a Diego.

-NOOOOOOOOO, DIEGO NO ES NINGUN MONSTRUO- aclaro de inmediato y me enderezo rapidito en la silla.

-JAJAJAJAJ- se ríe Yuri ante mi reacción tipo resorte y añade: Nooo Gianfranco, no hay monstruo, no hay ningún monstruo ni Diego ni los triciclos, no hay, jueguen a otra cosa y jueguen con Diego también.

-Mamaaaa, con Diego mamaaa, es que Diego no hace caso, esta muy loco.


-Es que es mas chiquito gianfranco y tu hermanita tambien puede jugar.


- No mamaaa Sabrina es hembra...


-Pero hay Power Rangers hembras...


- Pero no sabe mama, no sabe nadaaaa...
- Prestale una espada Gian que ella si juega.


- No hay mas...



Ignoramos un poco la discriminacion porque Sabrina realmente no queria jugar y nos reímos del resto de la situación, de la inocencia de los niños, de su forma lógica de pensar, si no puedo matar al triciclo entonces uno de nosotros debe hacer ese rol, y como Diego es el que no entiende del todo la trama, no sigue las ordenes del líder, es el candidato perfecto para ser el enemigo: es el diferente.

Todo lo anote en mi libreta mental, y me fui un poco abrumada pensando en lo mucho que aun tenemos que trabajar para llegar a cosas tan simples en apariencia como jugar a guerreros y monstruos.



Gianfranco esta desarrollando muy bien su juego de roles y Leonel, un mes menor que Diego, también lo hace muy bien. Sabrina es muy pequeña y estos juegos la tienen sin cuidado, no le animo en lo absoluto. Diego, no puedo decir que no juegue bien, sino que se nota que aun no esta en el nivel de los otros dos chiquillos.

Unas noches después, estando con la abuela Mirella frente ala casa de Yuri, los niños comenzaron a jugar nuevamente este juego, yo ya le había contado a la abuela sobre este juego, en el marco de explicarle que yo si intervengo en los juegos de los niños pero solo cuando hay peligro real, cuando el juego es realmente inadecuado o riesgoso.

En ese momento también estaba en escena Alba y su hijito Sebastián, de 1 año 1 y 11 meses, en esta ocasión Diego se limitaba a seguir a los jugadores montado en su triciclo, no había logrado asirse a una espada con la fuerza suficiente así que solo cazaba la oportunidad. Gianfranco, Leonel y Sebastián llevaban las “espadas”, note como Sebastián jugaba de una forma muy parecida a Diego: sabia que era una espada y para que se usa, quería atacar a los demás niños, pero no le gustaba que le pegaran ha el ni a su triciclo, y a los cinco minutos escuchamos:

- Vamos a matar a Sebastián – dijo Gianfranco.
- Córtale la cabeza – dijo Leonel
- NOOOOOO, nadie va a matar a Sebastián- gritó Alba, la madre de Sebastián.
- Y A DIEGO TAMPOCO- digo rapidamente
- NO SEÑOR DIEGO NO ES UN MONSTRUO, no jueguen asi, aquí nadie tiene que jugar así – dijo la abuelita Mirella.
- Mejor tú eres el monstruo – le dijo Alba a Leonel
- No yo no soy monstruo yo soy Leonel- dijo el pequeñito muy serio y preocupado por aclarar ese error.
- Aquel es el monstruo, tu eres el monstruo vayan a matarlo- Abuelita Mirella enfrentando a Gianfranco.
- ¡NO! Yo no soy un monstruo, yo soy un Power Ranger - y se quedo paradito un poco impactado por ver a todos “en su contra”.

El resto de la conversación giro en comentar las caritas de los niños al cambiarles de esa forma los roles jijijij ninguno quería ser el monstruo!!! Y por supuesto los cuentos y cotilleos sobre como los niños se ponen violentos con estos juegos de TV de luchas y peleas, de cómo su lenguaje habla de cortar cabezas, matar, destruir, eliminar, desaparecer, aniquilar, y pulverizar, etc. De cómo no deberían dejarle ver esos programas etc., etc., etc.

De pronto me fije en que el asignarle el rol de monstruo a los más pequeños es algo “natural”, ellos no siguen el juego con todas las reglas, van detrás y son el blanco perfecto… en la ley de la jungla.

7 comentarios:

Laura Basualdo dijo...

Es excelente lo que contas y toda la info que brindas acerca del juego!
Es tan importante el juego en nuestros peques y como se han divertido ahí!!! Que lindo es que jueguen todos juntos!
Te dejo un beso grande!!!

Mami dijo...

Me encantó tu relato, porque es un ejemplo claro de cómo los juegos son una pieza clave en la socialización de nuestros enanos..
Yo no tengo mucho la oportunidad que mis niñas salgan a jugar, pero entre ellas juegan (como son niñas) a la cocinita, a que son las princesas, a peinar, a bañar muñecas, etc.

Me parece que Diego poco a poco irá entendiendo las "reglas" del juego y se irá envolviendo en las distintas situaciones, es muy inteligente, aprende rápido...:D ya verás, pronto dejará de ser el monstruo...

sarah dijo...

Qué buen relato!! me quedé pensando en lo importante que es el juego para aprender a vivir. Muy interesante!!
besos, Betza!!

sarah dijo...

Betza, te he dejado un trabajito en mi blog, para cuando puedas.
besos

Andrea dijo...

betza tus relatos son los mejores! porque me llevás con la imaginación hacia esa situación jajajajaa!
me encanta porque estas historias vienen con dibujos incorporados! jejejeje!!

un saludos para los power rangers, y los aspirantes a Power Rangers jejeje

Betzabe dijo...

Sarah lo has comprendido muy bien, eso es lo que hacen los niños cuando juegan: ¡Aprenden a vivir!

Betzabe dijo...

Chicas que bueno encontrar sus comentarios de que buen relato, me hacen sentir muy a gusto con mis escritos, y me animan a sacar mas vivencias hacia el pensadero.

Por eso las quiero tanto: por su compañia en las buenas y en las malas.

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