Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Suicidio: Viviendo con el Dolor



"Dale palabras al dolor. El pesar necesita hablar. De lo contrario, te romperá el corazón y nunca te recuperarás." William Shakespeare/Macbeth.


“En la muerte por suicidio es preciso separar la forma de la muerte del muerto mismo; hay que rescatarlos de ésta, rescatar su vida de su forma de morir. Es necesario realizar este desdoblamiento para que se de el proceso de sanación.
Lo que realmente importa no es la forma de morir, sino el hecho de que YA NO ESTÁN. El trabajo de recuperación debe hacerse por su ausencia, no por su forma de morir.”
J. Montoya Carrasquilla (2004)


Este es un tema del que jamás pensé que escribiría, nunca me paso por la mente tener que estudiar cómo se sobrevive al suicidio de un familiar; nunca pensé estar en esta situación, pero ya ven, la vida da tantas vueltas, son tantas las pruebas que no se sabe que se enfrentara en el próximo giro.

Este es un diario en cual reflejo las vivencias de nuestra familia, nuestra familia enfrentada a la discapacidad, al ser diferentes, y ahora siento que somos aun más diferentes que nunca, pero no se confundan, sigo igual de orgullosa de todos y cada uno de mis familiares.

Ahora iniciamos el camino de ser Sobrevivientes.

Mi primo Jose Rafael, decidió quitarse la vida, se precipito al vacío, lo hizo bajo una fuerte angustia y depresión que nadie supo detectar, por supuesto la primera ráfaga de preguntas es el ¿ por que?, pero luego el irremediable hecho de la muerte te doblega y solo piensas en que ya no importa nada sino el hecho de que no esta.

Como el cerebro no para ni de día ni de noche, va llenándote el alma de una serie de preguntas, que en mi opinión necesitan respuestas, aunque sabemos que algunas nunca las tendrán y habrá que aprender a vivir con esas interrogantes.

Hoy siento que debo hablar del suicidio, de cómo evitarlo, de cómo sobrevivir, de lo que sentimos ante esta terrible experiencia, ¿para que?, para que no me consuma este dolor y para que otros tomen conciencia sobre la importancia de este tema. Aunque tambien me asaltan dudas porque no quiero lastimar a nadie al hablar de mi sentir.

El suicidio puede ser un tema tabú, que las familias no quieren hablar porque temen “sembrar malas ideas” en la cabeza de sus seres queridos, pero esto no es asi, al contrario, se debe conversar, aunque sea difícil, se debe incluir en la formación de cada individuo, así como se esta creando conciencia en que se debe hablar de la sexualidad en el seno familiar, así mismo se debe hablar de cómo manejar la depresión, la desesperación y los pensamientos suicidas, pero debe hacerse sin juzgar y sin criminalizar a la persona que esta teniendo ideas de suicidio. Y para esto se debe preparar uno, hay que saber como enseñar sobre el suicidio pues suele suceder que uno mismo no sabe nada.

Me ha sorprendido tambien como cada integrante de esta familia, desde el mas joven hasta el mayor, ha tenido un comportamiento integro, sano, sin prejuicios, sin verguenzas, sin culpas y tan lleno de amor.

Esta tragedia ha derrumbado todos mis paradigmas sobre el suicidio, o sobre las personas que se suicidan, yo pensaba en personas trastornadas de alguna forma, de mucho tiempo en depresión, de personalidades sombrías, introvertidas, tristes, melancólicas, oscuras, con traumas de la infancia, gente con mucho desamor, nunca en personas amadas, alegres, deportistas, parranderas, bromistas, que le guste la música, tocar instrumentos musicales, de excelente salud, que alzan pesas y cuidan sus músculos, que le sobran las novias…


Cuanto te quiero mi Chento, mi niño adorado, mi primo querido, cuantos besos te di, cuantas veces te cargue, te bañe, te vestí, te vi crecer, te vi hacer tantas travesuras, con cuanto orgullo contaba las historias, que a su vez, rebosante de amor, me contaba tu mamá. Eso nunca cambiara te lo aseguro, siempre estaré orgullosa de ti.

¿Cómo una persona puede estar planificando su cumpleaños y su muerte a la vez?
¿Cómo puede uno no darse cuenta de las señales de riesgo?

Es increíble…

No puedo evitar ver a mi hijito y pensar… Dios mío uno los ama tanto, hace tantas cosas, tantísimos sacrificios… y ellos pueden ir y lanzarse al vacío, ¿Cómo es posible?.

Al parecer el suicidio puede ocurrir en el seno de cualquier familia, y es importantísimo que desde niño se inculque que el SER esta antes que el SABER y el TENER, y que aprender a manejar la frustración y el dolor es tan imprescindible como respirar.


¿Por qué el suicidio?, Creo que esa es un pregunta que no tendrá nunca respuesta al 100%, sospechamos que fue por problemas en sus estudios, mas nunca tendremos la seguridad.

¿Por que eligió la muerte antes que el amor y la comprensión de su familia?; ¿Quizás dudo en que habría comprensión?; ¿Entonces no sabia cuanto le amábamos?, ¿Es posible esto?, son muchas y muy duras preguntas, espero que encontremos algunas respuestas, por ahora iré copiando información que he encontrado.

Te amamos Rafa, y lamento tantísimo que no hayas encontrado otra salida, se que no existen culpas, ni tuya ni de nadie mas, sucedió y quisiera que solo fuera una horrible pesadilla.

Jamás seremos los mismos, pero encontraremos la forma de seguir…

Duelo por el suicidio de un ser querido.

No existe una forma fácil de reconciliarse con la pérdida de un ser querido por suicidio. A continuación presentamos información que esperamos ayude a soportar el duelo de forma algo menos dolorosa.

Respuestas y emociones.

La pérdida de alguien cercano produce un dolor y un duelo intensos. La pérdida de alguien por suicidio provoca con frecuencia distintas respuesta y emociones. El duelo tras una muerte por suicidio es prolongado. El estado de shock, el aislamiento social y el sentido de culpa son a menudo mayores y el elemento de elección plantea cuestionamientos dolorosos.

Puede experimentar alguno de los siguientes estados o todos ellos:

Intenso shock.
El estado de shock e incredulidad que sigue a una muerte de este tipo puede ser muy intenso. Un aspecto habitual del dolor es recurrir a imágenes de la muerte, incluso si ésta no se presenció. El descubrimiento del cuerpo puede resultar otro acontecimiento traumático e imborrable. La vuelta una y otra vez a las aterradoras y dolorosas imágenes de la muerte y los sentimientos que provocan resulta una necesidad natural.


Uno se pregunta ¿por qué?

El duelo tras una muerte por suicidio implica con frecuencia una búsqueda prolongada de una explicación de la tragedia. Muchas personas llegan a aceptar finalmente que nunca sabrán realmente el porqué. En esta búsqueda de explicaciones, distintos miembros de la misma familia pueden tener ideas muy diferentes relativas a la razón por la que ha tenido lugar una muerte. Ello puede provocar una tensión sobre las relaciones familiares, especialmente cuando hay implicado un elemento de culpa.

Uno se pregunta ¿podría haberse evitado?

Es habitual volver una y otra vez a la pregunta de cómo podría haberse evitado la muerte y cómo podría haberse salvado al ser querido. Todo puede parecer dolorosamente obvio, cuando se mira hacia atrás. Los « ¿Qué hubiera ocurrido si...?» pueden parecer interminables. Rebobinar los acontecimientos es una forma natural y necesaria de hacer frente a lo ocurrido. Hay estudios que indican que algunas personas desconsoladas por el suicidio experimentan más culpa, autoculpa y autocuestionamiento que otras, que padecen de una forma distinta.

Abandono/rechazo.

Puede experimentar una sensación de rechazo. Es habitual sentirse abandonado por alguien que "elige" morir. "Estaba disgustado porque no había acudido a nosotros para hablar. Creo que todos pasamos por una fase de ira en algún momento. Piensas: ¿Cómo pudiste hacernos esto?"".
Una hermana cuyo hermano se quitó la vida.


Miedos y sentimientos suicidas.

La desesperación es una parte natural del proceso de duelo, pero tras el suicidio de un ser querido la desesperanza puede ir combinada con miedo por la propia seguridad. La identificación con alguien que se ha quitado la vida puede ser profundamente amenazadora para el propio sentimiento de seguridad. Puede sufrir más ansiedad que las personas que se desconsuelan de un modo distinto y ser más vulnerable a los sentimientos suicidas.

La atención de los medios.

Una muerte por suicidio u otras causas inesperadas puede atraer el interés público. La investigación que se puede abrir por ley llama la atención sobre la persona que ha muerto y sobre los familiares y amigos cercanos. La atención de los medios puede ser muy estresante para los familiares y amigos afligidos, en especial cuando los medios cubren una muerte de forma insensible o poco precisa.

Estigma y aislamiento.

Las actitudes sociales frente al suicidio están cambiando, pero aun así pueden limitar el apoyo que se encuentra disponible. El silencio de los demás puede reforzar los sentimientos de estigma, vergüenza y de "diferencia". Si los demás se sienten avergonzados, incomodados o evasivos respecto al suicidio, uno puede llegar a sentirse intensamente aislado. Pueden negarse las oportunidades de hablar, recordar y celebrar todos los aspectos de la vida y personalidad del ser querido. Asimismo, puede sentirse la imperiosa necesidad de proteger al ser querido y a sí mismo del juicio de los demás.

Una madre que escribió sobre la muerte de su hijo señaló que no nos han enseñado nunca qué decir a alguien que ha padecido un suicidio en la familia. Comentaba su necesidad de oír lo mismo que puede decirse a alguien que ha experimentado la muerte de un ser cercano: "Siento muchísimo tu dolor", "¿hay algo que yo pueda hacer?".

Necesidades.

Se consultó a un grupo de canadienses que experimentaba el duelo por el suicidio de un ser querido. Sentían que necesitaban ayuda y apoyo en:

Ver el suicidio en perspectiva.

Superar los problemas familiares causados por el suicidio.

Sentirse mejor con sí mismos.

Hablar sobre el suicidio.

Obtener información objetiva sobre el suicidio y sus efectos.

Contar con un lugar seguro para expresar sus sentimientos.

Entender y superar las reacciones de otras personas frente al suicidio.

Obtener consejos sobre cuestiones prácticas/sociales.

¿Cuándo es el momento de obtener ayuda?

La pena es dolorosa y agotadora. No resulta siempre fácil decir cuándo puede haber llegado la hora de pedir ayuda. Puede elegir buscar ayuda si:

Continúa sintiéndose paralizado y vacío unos meses después de la muerte del ser querido.

No puede dormir o sufre pesadillas.

Siente que no puede soportar los sentimientos intensos o sensaciones físicas como el agotamiento, la confusión, la ansiedad o pánico y la tensión crónica.

Se siente abrumado por los pensamientos y sentimientos que le han sobrevenido a causa de la muerte de un ser querido, como pueden ser la ira, el sentimiento de culpa o de rechazo.

Siente la necesidad de compartir su dolor pero no tiene a nadie con quién hacerlo.

Se mantiene constantemente activo para no sentir (por ej. trabajando todo el tiempo).


Constata que ha estado bebiendo o tomando drogas de forma excesiva.

Constata que se está preocupando o está pensando sobre el suicidio usted mismo.

Tiene miedo porque las personas que le rodean son vulnerables y no pueden hacer nada frente a su dolor.

Fuente: http://www.befrienders.org/int/spanish/index.asp?PageURL=bereaved.php


“Todas las teorías y toda la ciencia del mundo no pueden ayudar a nadie tanto, como un ser humano que no teme abrir su corazón a otro.”
Dra. Elizabeth Kubler – Ross. Psicóloga y Tanatologa.





13 comentarios:

edma dijo...

='( Lo lamento mucho Betza... es una situación muy dura cómo familia.


Hace cómo unos 6 años, el hermano menor de mi papá (tenía creo que cómo 28 años), se suicidó de un tiro en la cabeza... fue muy duro para mi familia, especialmente para mi abuela. La duda del por qué, que le pasaba, por qué no hicimos nada, fue muy duro para mis tíos, mi papá, y familia en general.

Lamento, en serio, que estén pasando por todo esto, pero comparto tu opinión en que debe dejar de ser un tema tabú, y debe ser tratado en la familia, con los hijos.

Un abrazo amiga... sé que no puedo hacer mucho, pero estoy a la orden para lo que necesites.

Betzabe dijo...

Gracias Edma y Bea, por compartir sus historias de familia, se que me comprenden bien. Se que es un tema del que cuesta hablar, aunque no debería ser así, por eso se los agradezco aun mas.

Fabi dijo...

Cuánto lo siento Betza...
Verdaderamente se por lo que estás pasando... hemos atravesado esa misma situación hace unos 10 años, y la verdad es que es muy dificíl...
Te agradezco que compartas con todos nosotros no solo tu sentir sino toda esta información que nos ayuda a "asimilar" este momento de otra manera.
Te mando un abrazo MUY fuerte!!!
Me parece súper positivo que hablen de esto y que recuerden su vida y los momentos compartidos, no su final...
Besos amiga!
Fabi

Cristina dijo...

Lo siento Betza...estoy sin palabras,me ha impresionado mucho todo lo que compartes en tus palabras...lo siento mucho...és lo único que se me ocurre decirte.Lo lamento de veras,estas cosas no deberían ocurrir...un beso y mucha fuerza.

Anónimo dijo...

Betzabe, me gustaria saber si tu primo seguia algun tratamiento medico (farmacos).
Ultimamente estoy obsevando que las personas q se suicidan tomaban algun tipo de farmacos.

mama de patu dijo...

betza ,que fuerte que eres ,nos das informacion desde el dolor que te causa esa perdida,mil besos y fuerza,en mi blog tienes unas palabras para ti

Alicia dijo...

Lamento mucho por lo que estan pasando, uno nunca está preparado para la muerte de un ser querido y muchos menos en esas circunstancias, que lamentable, porque sino demostró que estaba mal que le pasaba algo nadie pudo ayudarlo, y ahora queda el "por qué" que nunca tendrá respuesta. Te mando un beso grande.

lusmari dijo...

Hola Betzabet, solo quiero decir que la misericordia de Dios es más grande que nuestras debilidades y su amor tan inmenso que no se puede entender...Para tu primo también hay un lugar junto a Dios que si sabía lo que él estaba sintiendo y las razones que lo llevaron a tomar esta decisión...Un abrazo para todos uds y que Dios bendiga a tu familia...

Claudia dijo...

Hola Betza, aca estoy otra sobreviviente a un suicidio como lei en otra pagina, hace 13 meses mi marido se ahorco, nos estabamos separando, nosotros vivimos en España pero nuestras familias estan en Uruguay, yo estaba alli, 4 dias despues que yo llegue a Mdeo el lo hizo, imagina la culpa que senti en ese momento todas las preguntas sin respuesta todo lo que a uno le pasa por la cabeza con mis 28 años, como alguien puede hacerse ese daño tan grande, por què? la pregunta del millon,
Lo duro son las diferentes reacciones de la gente, que sin querer o queriendo te hecen sentir culpable o te hieren.
Yo tome la postura de hablar abiertamente sobre toda nuestra historia y la forma de como el decidió terminarla, porque aunque no nos guste llegue a la conclusión de que al menos hizo lo que el quería, correcta o no tomo su decisión fue suya y de nadie mas y hay que respetar eso de los suicidas.
Gracias por escribir tu historia hoy estoy un poco de bajon e indagando sobre el tema aun.
Lo siento mucho y ojala lo hayan perdonado y entendido.
Un saludo y fuerza!!!

Betzabe dijo...

Hola Claudia, eres una sobreviviente, y has avanzado aunque han pasado pocos meses del suicidio de tu esposo, creo que aceptar el hecho de que así escogieron morir, es un paso al frente, no creo que lleguemos a tener todas las respuestas, hasta creo que no tenemos derecho a TODAS las respuestas.

Yo no puedo decir que le entiendo (a mi primo), ese es una de las espinas clavadas en mi corazón, no poder entenderle.

Perdonarle, no soy quien, creo que no aplica, si me causa mucho dolor, pero no creo que tenga culpas que yo deba perdonar, eso se que es potestad de Dios y que ya lo hizo.

Los bajones de ánimo no se pueden evitar, hay días que me aplasta la realidad: Rafa ya no existe, Rafa ya no esta, Y siento el mismo dolor de ese primer día. No es un proceso corto ni sencillo, y las personas quisieran que lo pases rápido, que vuelvas la hoja, el discurso de “debes seguir adelante” al igual que tu no lo soporto, las frases de “de lo pasaras poco a poco…pero mientras tanto sonríe y sigue tu vida”, se me hacen vacías. Se que lo dicen por ayudar, pero me gustaría su compañía sin mas palabras que “lo siento”.

Hablar con personas que han pasado por esta vivencia es lo que me ha ayudado mas, siempre entienden cada detalle que lastima y duele, nada les pasa desapercibido.

También opino como tu, es importante abordar el tema sin tapujos, para que se vaya eliminando ese doloroso Tabú social frente al suicidio: O te dicen barbaridades como que “hay que rezar mucho porque eso no tiene perdón de Dios” o bien no te dicen nada, cómo si esa persona no hubiera muerto, no hubiera existido, algunas personas ni siquiera mencionan la muerte de mi primo, en absoluto, ni siquiera un Sentido Pesame, nada, tienen miedo a meter la pata, otras creen que hablando del clima y demás nimiedades están ayudando porque te distraen o evita que pienses en el ser querido.
A mi me provoca hablar de mi primo, de cómo era, de que lo pudo llevar a ello, de que quisiera de nosotros… Hablar, esos pensamientos dolorosos, cuando los hablas, cuando dices me mato de dolor ver tal cosa, es como si se liberara una presión y dejara de ser tan punzante el dolor.

Un abrazo Claudia y por aquí siempre tendrás alguien que te escuche.

Betzabe dijo...

Anonimo, mi primo no estaba tomando ningún medicamento, no le aquejaba ningun problema medico, hacia unas semanas se habia lastimado un pie y tomo analgesicos por unos dias, solo eso.

Claudia dijo...

Hola Betza, gracias por tus palabras, en realidad cuando hablo del perdón va mas sobre el perdonar el que me haya abandonado, el que haya renunciado a todo.El poder YO, liberarlo a el de esa culpa, no se si queda claro...
Un abrazo grande y muchas gracias por tus palabras. Clau

Betzabe dijo...

Tienes razón Claudia, no debe uno quedarse con ese sentimiento de abandono, del ¿por que prefirió acabar con todo y no dar la lucha a la vida, por más dura que esta sea?.

Se siente uno como traicionado, ¿no me quería lo suficiente como para quedarse conmigo?, tan poquito te importamos para preferir irte?, etc

Ya pase esa etapa, era algo casi inconsciente, nunca dije esas palabras, pero en mi corazón si las sentía.

Ahora creo que puedo elaborar mi duelo de haber perdido a esa persona amada no cómo se fue, sino porque ya no esta aquí.

En tu posición de esposa Claudia debe ser muy duro, la relación con su familia, nosotros al principio no creíamos que se había lanzado al vacío por su propia voluntad, pensamos en un accidente, luego en homicidio. Luego me llene de rabia y desesperación hacia una niña a quien mi primo le anuncio sus planes la víspera de su muerte, y que no supo como manejar la situación, no lo trato como una emergencia, y cuando aviso ya era demasiado tarde.

Por todo ello pase, lo mas difícil fue salir de ese ciclo interminable de "y si yo hubiera".

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