Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

martes, 17 de agosto de 2010

¡No Robaras!

Sinceramente odio poner gasolina al carro, es una actividad que me exaspera por aburrida, sin embargo no soporto ver la aguja señalando menos de un ¼ de tanque así que con toda la pereza que me da, fui hasta la estación de servicio.


El tanque de gasolina de mi carro abre por fuera y es especialmente difícil de abrir, necesitas una llave y halar con mucha fuerza, debido a esto es aun mas pesado echar gasolina: El bombero siempre cree que puede abrirla a la primera, cuando nota lo duro que es viene hasta mi ventanilla, le entrego la llave y le digo: Hale duro y el me responde mas que sobrado “Señora esto abre por dentro busque la palanquita”.

-No, no abre automático por dentro, abre con esta llave- y se la extiendo.

La mirada que recibo os juro que provoca meterle una trompada, es de absoluta patanería y casi me grita a la cara: “Mujer tenia que ser”. Por eso ya tengo práctica en responder agriamente:

-NO A BRE POR DEN TRO, usted debe abrirla con esta llave y sus músculos -mientras pienso ¿no que son el género fuerte?.

El hombre coge la llave a regañadientes y se va a probar pero mas que nada se va a intentar demostrar que soy una cabeza de chorlito, mas cuando le mete fuerza ¡voila! abre el tanque, por supuesto todos son incapaces de emitir algún comentario de reconocimiento de su error. En cambio se acerca a mi ventanilla con un frasco de anti-congelante, me explica sus virtudes y debo responderle: No, señor gracias.

Es mas o menos la misma platica siempre, sin embargo esta vez el “bombero” estaba acompañado, había un hombre adulto sentado con él en la isla de servicio, me llamo la atención que estuviera tenso el ambiente, parecían discutir, temí haberme excedido en mi tono agrio y comencé a prestarle atención a su conversación –casi gritaban así que era inevitable- el mas joven sentado en una esquinita le reclamaba algo al hombre que estaba trabajando.

-Eres un "Jala-Bolas", un gran "jala-bolas", yo si te lo digo en la cara, tu sabes que yo si te lo digo de frente eres un gran "jala-bolas". Tú vas a salir aquí cuando te mueras, vas a salir aquí por "jala-bolas".

-¿Y tu? Cuando te mueras vas a salir aquí por ladrón- le respondió el “bombero”

Hubo un silencio expectante, la acusación era muy fuerte, pensé que llegarían a las manos con semejante insulto ¡Ladrón! Llamar ladrón a este joven que ya se veía tan alterado? Mala idea.

Para mi sorpresa el joven respondió:

-Bueno yo prefiero salir por ladrón y no por "jala-bolas"

Hasta allí escuche esta peculiar discusión, pague y me marche, pero luego en el trayecto hacia mi trabajo iba pensando en esa escena en la bomba de gasolina, pude deducir o más bien especular, sobre los motivos del altercado:

Probablemente ambos eran trabajadores de la estación de servicio, uno tomaba la guardia y el otro la entregaba, el joven llevaba un bolso que me hizo pensar en que salía del turno, por alguna razón le recriminaba al otro su alineamiento con las normas impuestas por el patrono y este para defenderse, le sacaba en cara su crimen de robar al patrón.

Me fui pensando en como se puede tergiversar el deber ser, en como se le dan estos giros a la moral y buenas costumbres -frasecita que ya de por si suena cursi y antigua-, como hemos cambiado nuestros valores como sociedad, como seres humanos, para que seguir las normas y actuar según procedimiento laboral sea motivo de burla y rabia entre tus compañeros y que cometer faltas y robar a tu empleador sea una ofensa menor y hasta merecido.

Tampoco deja de causarme gracia como vislumbraban el castigo divino, pues el de los hombres brilla por la gran impunidad a la que estamos acostumbrados en mi país, se veían como almas en pena, fantasmas deambulando por la estación de servicio penando sus faltas:

Uno con el pecado de ser muy “condescendiente” con su empleador al seguir las normas y otro pagando el infringir el antiguo pero siempre vigente ¡No Robaras!

2 comentarios:

Marina dijo...

Es trsite Betza... nadie da el ejemplo, "triunfa" que el roba sobre el honesto y así está el mundo!!!
Pero al final, el supuesto triunfo es vacío y el honesto es el que gana, solo que nadie lo dice.
Besos

Constanza dijo...

Hola! tengo algo para ti en mi blog! ojala pases por ahi!

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