Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El arte de hacer amigos... sin tener lenguaje verbal




Hace unas semanas fuimos a una placita en un centro comercial muy cercano a casa, me gusta este sitio porque es muy tranquilo, no hay gran afluencia de personas y es mas relajado. Fuimos Diego, mi mama y yo.

En cuanto llegamos al centro comercial, fuimos a comprar una plastilina en una librería pues esa había sido la negociación para que Diego aceptara ir al lugar, en la librería le explique que solo le compraría una plastilina y que debía escoger el color, la chica dependiente le presento 5 colores y Diego tardo en decidir, primero pense que no comprendía el planteamiento, que tantas opciones le confundía, me puse a su altura, le mire a los ojos, puse todos los frascos de plastilina en un estante a su alcance y le explique en una frase corta: Escoge una sola. Pero Diego pronto echo por tierra todas esas consideraciones, comprendía todo perfectamente solo que no quería escoger ninguna porque se las quería llevar todas, al fin cedió y escogió la de su color preferido: El azul.
En estos términos llegamos a la placita, Diego atesorando el único pote de plastilina que le compramos. Abrió el envase y empezó a amasar la plastilina, uhmmm me percate de lo problemático que seria usar plastilina sobre un banco aspero, asi que no promovi mucho sus intentos de juego, y cuando se intereso en subir a una especie de escenario que hay en el sitio, guarde de inmediato la plastilina, llego un niñito un poco mayor que el, subio al escenario y se acerco a Diego, no se que le pregunto exactamente pero por la jeringonza de Diego, creo que primero pregunto ¿Cómo te llamas? Y ¿Luego donde esta tu mama?, Diego me señalo y luego vino hasta donde yo estaba, el niño le siguió, y ya teniendoles frente a mi intervine para hacer las presentaciones:

-Niño él se llama Diego, ¿Cual es tu nombre?

-Aldrin- dijo el pequeño.

-Dieguito el es Aldrin.

-Diego es pequeño no sabe hablar todavía – me dijo el chiquillo.

-Dice pocas palabras pero le gusta mucho jugar- le explico al niño.

Les deje hacer juntos y al minuto vi al niño alejarse y observe la reacción de Diego:

Dio unos pasos en dirección al niño que se alejaba, puso sus manitos en posición a los lados de boquita pero no emitía ningún sonido, el niño no volteaba ni se percataba del particular llamado mudo de Diego, Diego puso cara de tristeza y con con su manito le llamaba como hacen los bebes pequeños, luego volteo a mirarme, su mirada y expresión eran de contrariedad, de frustración, sentí el dolor punzante en el corazón pero actué porque es lo que al final da hechos concretos.

Diego el niño se llama Aldrin llámalo pues si quieres jugar con él ¡llámalo!

Diego nuevamente puso sus manitos en posición de megáfono y ahora emitió un débil “diiii” (aldrin)… pero el niño ya estaba lejos y tampoco le escucho, otra vez Diego volteo a mirarme con decepción, le dije: No puede escucharte.

Diego resolvio ir caminando a buscar a su amigo, la mama del niño lo había cargado, yo tenia el corazón apretado viendo a mi hijo silenciosamente tocarle un pie al niñito en brazos de su mama y ellos no se percataban, mi primer impulso era ir hasta allá y ser la voz de mi niño, pero algo me decía que esperara un poco, que debia darle la oportunidad de resolver el solo.

Por fin se dieron cuenta y pronto vi a Diego venir corriendo con su amigo, con una cara de ¡lo logre!; saque la plastilina de mi bolso y se la ofrecí a Diego para que invitara a jugar a su amiguito, que importaba si se perdía, si se regaba, si se manchaba el mundo entero de plastilina azul.

Existía la posibilidad de que Diego tuviera un episodio de “mío es todo mío”, pero estuvo de acuerdo en compartir la mitad de la plastilina con el niño, su actitud era algo así como “mira mama tengo un amigo” y junto al chiquillo se alejo unos pasos para jugar en el escenario donde el piso es mas liso y hacia mas fácil que la plastilina se deslizara.

Diego feliz, super divertido de ver al niño hacer las mismas cosas que el hacia, estirar y amasar la plastilina, sin embargo…

Noto que Diego limita el uso de la plastilina a amasar y estirar, no forma figuras con la plastilina y por supuesto no usa esas figuras para jugar como lo esperaba el otro niño, Diego amasa, estira, y vuelve a amasar a estirar, y cuando se harta guarda todo. El niño al ver que no le daba tiempo para hacer figuras le decía a Diego: ¡Ya va!, ¡Espera Diego!, y Diego esperaba…pero no lo suficiente!

Apenas le daba tiempo a que el niño terminara de estirar y luego le quitaba las tiras para unirlas al montón. Tome nota mental: Incluir en su juego-terapia la construcción de formas y figuras con la plastilina y luego darle un uso simbólico.

Empecé a notar al niño un poco aburrido de lidiar con Diego, pero entonces llegaron 2 niñitas, fue muy interesante observar el comportamiento de los chicos.

Las niñas subieron al escenario, se sentaron en el extremo opuesto a donde estaban los niños, estaban en la típica formación: Los varones aquí y las niñas allá.

Las niñas tenían un juguete a cuerda, era un carrusel de madera que podía girar, los niños se morían por verlo de cerca. El amiguito de Diego dio el primer paso, gateó hasta ubicarse frente a frente a la niñas… ¡y allá va el nuestro! dijo mi mama a mi lado que en toda mi concentración la había ignorado sin querer. Si, Dieguito imito al otro niño de inmediato, se fue rodando sentadito hasta llegar juntito a las niñas, miro el juguete y apenas intento tocarlo, las chicas se levantaron y fueron a dejar en resguardo el juguete en las piernas de su abuela en un banco cercano.

Vi a los niños aceptar que las niñas no compartirían el juguete, y no solo eso, les vi partir la plastilina en otros 2 nuevos pedazos y ofrecerlo a las niñas cuando regresaron al grupo. Mi corazón henchido de orgullo de que mi hijo soportara todo aquello sin rebelarse amenazaba con salírseme por la boca. La abuela de las chicas considero apropiado eso de “mejor guardo mi juguete porque se me puede romper y mejor jugamos con el tuyo”.
Mismo tema con Diego: amasar, estirar, picar y volver a empezar, los amiguitos terminaron aburridos de eso y del forcejeo con Diego, que al ver que no obedecían les quitaba el trozo de plastilina y lo volvía una bola, les decía una jeringonza que las niñas no entendían y ponían expresiones de fastidio ante todo ese “tatatta iiii, diiii, bababa”, así que optaron por cambiar de juego: Correr y atraparse.

Oh, oh Diego pronto se dio cuenta de que estaba en desventaja en este juego, los chicos corrían a toda velocidad, trepaban y saltaban con una planificación motora y ejecución que parecía automática, Diego corría como…

¡El de camisa verde eso es un bebeeee!- grito la abuela de las niñas muy divertida cuando pase tras Diego que hacia todo su esfuerzo por alcanzar a los niños.

Le sonreí a la señora que no dudo en continuar.

El niño de camisa verde es un bebe, le estaba viendo subir al escenario, sube gateando como un bebe, ¿Cuantos años tiene?

3 años -le respondo-, se llama Diego.

¿3 años?- pone cara de asombro y sigue- Ayyy es precioso provoca comérselo como camina y corre- explica la abuelita de las niñas.

Seguí mi caminar vigilante detrás de Diego, la plaza tiene forma circular y lo rodea unos pasillos con tiendas de todo genero, hay 4 accesos y los niños lo usaban como una especie de laberinto para correr y esconderse entre ellos, pronto el juego quedo claro que era entre los 3 niños y Diego solo podía seguirles unos 10 metros atrás, Diego no tardo en protestar, halaba a los niños para tratar de devolverlos al juego sentados, volteo a mirarme, otra vez su mirada que me traspasa, su mirada que me dice tanto, una petición de ayuda, de protesta de ¿Que hago mama si no puedo?…

 
Diego ellos quieren jugar corriendo, ¡corre con ellos!

De alguna forma nos conectamos y el mensaje se entendió claro: Quizás hijo no puedas atraparlos o ganar el juego, pero si puedes divertirte.

Diego miro a los niños, y decidió que era mejor unírseles, corrió con sus carreras de bebe, y pude fijarme algo importante: Diego analizaba como usar los 4 accesos como atajos y como escoger el camino mas corto, o darse vuelta para acortar la distancia hacia los chiquillos.

Diego estaba tan feliz, su carita estaba radiante, colorada del esfuerzo, sudado como mono de correr, y era tal su emoción que a ratos se devolvía a abrazarme y besarme de la alegría que tenia. Los chicos cambiaron el juego a “Diego no puedes atraparme”, yo capte el cambio como una forma de ventajismo solapado así a los otros chicos nunca les tocaría el turno de “tocar” siempre serian los “por atrapar” pero lo importante es que Diego lo percibió como una "inclusión" y corrió con sus manitos extendidas para atrapar a los niños, cuando le vi cansado (Se nota porque se pone mucho mas lento, se detiene, etc) nos despedimos y nos fuimos, pasamos un rato alegre y divertido y yo me lleve varias anotaciones mentales para trabajar en sus terapias y para futuros juegos.

12 comentarios:

Cristina dijo...

Wow,increible...yo és que me imagino a Natalia el dia que haga cosas así y me dan ganas de llorar de la emoción.Cuando has contado como Diego buscaba la manera de llamar la atención de su nuevo amigo para que volviera a jugar con él...como lo llamaba...jo,que me caia la lagrimilla.Qué valiente eres para no interferir,con lo duro que és verlos cuando no pueden hacer algo,pero como tú dices,és mejor que resuelvan solos,hay que darles la oportunidad de hacerlo.
Y con lo de las niñas...no las seguía pero buscaba atajos para alcanzarlas gateando...madre mia,eso és un logro increible,que en su cabecita razonen de esa manera...que busquen ellos solitos soluciones a las barreras que se encuentran...un aplauso a Diego,és todo un campeón!Y un gran abrazo para ti!

Betzabe dijo...

Cristina te juro que yo me aguante el corazón y las lagrimillas viendo a mi hijo llamar con su manito, trata de decir el nombre del niño, y luego en cada cara de fastidio que ponian los chiquillos al no entender lo que Diego decia, o cada vez que mi niño insistia en seguir estirando la plastilina.

Diego primero si que corrio tras los niños pero luego se dio cuenta que no les alcanzaria a menos que usara el ingenio: voltearse, encontrar atajos, salirles al paso etc

El mundo real, no hay duda verdad Cristina?

taki dijo...

Wow... terminé de leerlo y me di cuenta de que estaba conteniendo el aliento. Y pude imaginarme toda la escena cómo si hubiese estado ahí viendo.

Por esas cosas es que te admiro, tu valor de soportar las cosas y hacer lo mejor para tu niño...

Cómo siempre decimos aquí en el blog, Diego es un campeón, demasiado bello tu bebé y tan inteligente!

Confío en Dios en que en un futuro Diego podrá terminar de superar todos los obstáculos y mirarás atrás y todo esto no serán más que recuerdos.

Saludos.

Marina dijo...

Quedé agotada!!! Cuántas emociones, cuánta mezcla. Felicidad de verlo querer jugar, tristeza de ver cómo cuesta y a la vez ver cómo todos se acomodaron... Te lo digo un y mil veces más, Diego es un ídolo!!! Voy a poner un poster gigante de Diego en la puerta, jeje
Beostes

mariagloria dijo...

Betza, diego es un idolo total!!!! esta para comerse, termine de leer mjuy emocionada es divinooooo, muchos besitos y me encanto leerte

Betzabe dijo...

Marina y eso que salimos a pasear y a relajarnos, pero un simple paseo le puede dejar a una agotadísima solo de tantas emociones encontradas jajaja.

Creo que asi nos toca pasarla en muchas situaciones, por un lado anotando y registrando avances, por otro llevando la cuenta de las dificultades para atacarlas con todo tipo de estrategias!!! Y controlando siempre las ganas de halar unas cuantas greñas jijijij como que estoy un poco agresiva hoy ;D

Betzabe dijo...

Muchas gracias taki :D te imaginas si no aprendo a controlarme? A veces me imagino que pasaria si no me detuviera a pensar y decidir lo mejor que se puede hacer jejeje

Podria reescribir la escena con lo que me habria gustado decir realmente y seguro termino lanzando a la abuelita de las niñas a la fuente de agua cercana o ella a mi.

Y me habria metido en la interacción con las niñas diciéndole cosas como:


Ahhh tu si guardas tu juguete pero mi hijo si te tiene que prestar plastilina verdad?

Jajaja seria una pesadilla la propia loca histerica que no le puedes decir nada porque ninguna la pegas siempre hay algo que molesta, ademas perderia la oportunidad de que Diego se enfrente a la jungla y aprenda a andar por ella lo mejor que se pueda, al final por mas fiera que uno quiera ponerse para defender a su cria… no estamos con ellos las 24 horas ni duraremos toda la vida. No creas Taki que es educación o valentia, es solo escoger lo funciona mejor para mi hijo, aunque me provoque ser una metiche y todas esas perdidas de glamour que se te ocurran XD

Betzabe dijo...

Maria Gloria yo llevo semanas sin parar de decir lo mismo cada 10 minutos: Por que esta tan bello hijo mio, eres mi sol soñado, eres mi pote de Toddy mas divino (leche achocolatada), quien es el niño mas bello de la tierra? Y Diego dice ioooooo
Jajaja

Betzabe dijo...

Maria Gloria yo llevo semanas sin parar de decir lo mismo cada 10 minutos: Por que esta tan bello hijo mio, eres mi sol soñado, eres mi pote de Toddy mas divino (leche achocolatada), quien es el niño mas bello de la tierra? Y Diego dice ioooooo
Jajaja

Mami dijo...

Creo que Diego es muy hábil para solventar sus obstáculos, siempre encuentra la forma de salir avante! :)

El no hablar aún le exige buscar rutas de comprensión y lo hace, asi como también se adapta a los otros niños, no???:)

Tienes una forma admirable de describirnos las escenas, hasta siento que las veo!

Un abrazote a Diego..

Ricard dijo...

Los pequeños nunca dejaran de sorprendernos. Creo que Diego te sorprendera en muchisimas mas mas ocasiones de las que imaginas.
Es un campeon.
Un abrazo fuerte.
Ricard

Mabel dijo...

Hola Betza
Que hermoso lo que cuentas, me lo has hecho vivir como si hubiera estado allí.
Los chicos tiene su mundo, que es mágico, tienen actidudes que te sorprenden, en este caso tanto del solcito como de los otros chicos.
Son tan puros e inocentes que no se cuestionan mucho entre ellos.
Me alegra de que hayas disfrutado esta linda experiencia.
Besos a los dos

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