Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Un 18 de Noviembre


El frío se colaba por la puerta abierta, las luces de las velas se agitaban y las sombras parecían moverse, las sillas del salón estaban ahora vacías, pero se adivinaba el ajetreo de ese largo día, faltaba poco tiempo para el amanecer, el silencio lo dominaba todo, había apagado el bullicio de muchas voces hablando por lo bajo horas antes.

El cansancio había callado los sollozos de la mujer sentada en un banco, abrazada al féretro de su hijo en el centro del salón, había apoyado la cabeza en el cojín que le había hecho con sus propias manos, se lo había regalado a su hijo como acompañante cuando partió a la universidad.

¡Mama esto tiene lazos! -había dicho él, un joven alegre y popular- pero como suele suceder cuando se ama tanto, no soltó el cojín y estuvo en su cama de estudiante cada noche de los últimos 2 años.

Ahora su madre lo apoyaba sobre el féretro y allí reposo su cabeza, cerro sus ojos y se quedo dormida, llevaba mas de 24 horas despierta, sufriendo como solo se puede sufrir por la pérdida de un hijo, con un dolor imposible de describir o consolar, consciente de que debía mostrarse fuerte para no perder ni un instante de las pocas horas que podría tener a su hijo de cuerpo presente.


La otra mujer se acerco calladamente, haciendo todo lo posible por no despertarla, con suavidad la sostuvo sin que se diera cuenta para que no resbalara, de despertar no habría aceptado moverse de allí para ir a descansar a otro sitio, así que era mejor procurar que durmiera el máximo tiempo posible allí mismo.


Esa imagen era una expresión de amor infinita, dos hermanas, dos madres arrasadas por el dolor, cada una de una forma distinta, si existe un Dios estaba en ese momento allí, en esos brazos cansados que sostenían a la durmiente, y en esas manos que se aferraban a los restos del hijo aunque ya las fuerzas no le alcanzaran.


Era fácil adivinar que su sueño duraría muy poco, era imposible el descanso por mucho tiempo para esa madre dolida en lo mas profundo de su ser, pronto la angustia la llamaría para enfrentarla nuevamente a esa realidad.


Sentí que en esa noche eterna se tejía un hilo invisible que me unía a estas dos mujeres mas allá del dolor y el amor, un hilo que hacia comunicarnos casi sin palabras. Me levante y fue a preparar café, no podía aliviar en nada el dolor de ese corazón pero pretendía distraer sus sentidos con la humeante taza y el intenso sabor. Era solo cuestión de minutos, caminaba de regreso con la taza en las manos cuando escuche el sollozo…


-Ayyy nooooo mi hijo, mi llanero, no puede ser es verdad, mi hijo Dios mío Santo ¿Por qué mi hijo? Dios tu sabes cuanto yo amo a este hijo, todo se lo hice con mis propias manos, cuando iba a nacer todo se lo tejí, ¡No quería ni bañarlo para no romper a mi hijo! Y mira ahora, ¡mira!... Creo que hablaba para si misma solo que en voz alta.


El dolor que sentí me obligo a detenerme e inclinarme, sentí vértigo y ganas de vomitar, las lagrimas corrían sin cesar, todo a mi alrededor estaba oscuro y daba vueltas, pero me enderece porque no era momento de ocuparme de mi, asumí la mejor cara de fortaleza que pude y entre a la habitación, para verlas abrazadas otra vez, en silencio le ofrecí la taza, me miro a la cara para comprobar que era yo, solo aceptaba bebidas de personas que no intentaran sedarla, asintió y me pidió un cigarrillo.


Se volteo hacia su hermana y le dijo:


-Toma el cojín, tiene el olor de mi hijo, quedate aquí, siéntate en mi puesto, ¡Cuídame a mi muchacho por favor!, ¡No lo dejes solo!, ¡Ya regreso!.


Le acompañe al porche de la casa a fumar y a tomar la infusión caliente, se reunió con su esposo que estaba allí afuera también sin pegar ojo, un padre sufriendo como nunca antes, se abrazaron y caminaron hasta el sitio del jardín donde cada tarde esa madre rezaba por sus 3 hijos, lloraron y hablaron entre ellos, yo solo podía mirarles entre lagrimas y respetar su dolor.


Deshizo el camino y retorno al lugar junto a su hijo, el cojín paso a sus manos nuevamente, mientras los primeros rayos del sol se colaban por los cristales de las ventanas, todo se hacia de color ámbar, se alejaban las sombras y se cubría todo de calidez como un sutil aviso de que nacía un nuevo día y al mismo tiempo señal de que pronto llegaría la hora del último Adiós…


Para mi Angel en el Cielo mi Primo Jose Rafael Rojas Zurita
Para mis tíos que tanto admiro y amo: Carlota y José Rojas, sus Padres..
Para Mis primos Carlos e Isamar Rojas, sus Hermanos
Para mi adorada Tia Enma.
Para todas las personas que han sufrido la perdida de un ser querido…

11 comentarios:

VIVI dijo...

BETZA QUE PENA... LOS ACOMPAÑO EN SU DOLOR DE VERDAD QUE ME ESTREMECIÓ MUCHO.... QUE DIOS LO TENGA EN SU REGAZO POR SIEMPRE... VIVI

100% Mamá dijo...

betza, he derramado lagrimas con tu post.... no puedo imaginar lo que es perder un hijo, el dolor infinito que no se logra superar... fuerza a tu familia, un abrazo fraterno...

Marina dijo...

Cuando empecé a leer en seguida lo relacioné con tu primo. Me acuerdo xq no fue mucho después de la muerte de la hremana de Guille. Y me acuerdo perfecto ese día, nos dieron el diagnóstico de Constantino y a las horas se murió ella, pero yo no podía llorar, y veía a todos despedirla con mucha emoción y yo dura con cara de nada, pero así soy y fui siempre. No significa que no me importe, la extraño un ontón, solo que yo sí creo en Dios y en que ella está bien ahora, y eso nunca puede ser motivo de tristeza.
Un beso grande en estos días difíciles...

Rosio dijo...

Betza:
Un año ya, que rápido pasa el tiempo.....Pero estoy segura que no disminuye el dolor y mucho menos el recuerdo por ese ser amado.
Cariños,
Rosio

mariagloria dijo...

Que emotiva entrada Betza me acuerdo el año pasado cuando comentaste la muerte de este tu primo, ojalá la familia encuentre resignacion en la fé , muchos besitos a Diego

Programa de Desarrollo Psicosocial dijo...

Muy lindo y emotivo. Uno se acostumbra, el dolor se va con el tiempo, no así los recuerdos.Yo perdí a mi hermano, pero mi mamá creo que no podrá superarlo. Abrazos, Carmen

Elisabeth dijo...

Siento mucho lo de tu primo.. resignación y recordar los buenos momentos, los recuerdos es lo que hace que esten siempre cerca aunque ya no puedas sentirlos físicamente. Tienes muchísima razón , no hay nada como el dolor de una madre y eso no lo sabemos hasta que lo somos. Hay que saber vivir con ello y nunca olvidarlos... Un beso y te acompaño en el sentimiento..

sarah dijo...

La muerte de un hijo es algo así como contranatura, nadie espera eso. Y el dolor debe ser inenarrable, algo que sobrepasa todo. Difícil de superar, y en todo caso, siempre viviremos con ese hueco.
Muchos abrazos, Betza, y un fuerte abrazo para esa familia.

Graciela dijo...

Betza, cuando comencé a leer recordé inmediatamente a tu primo...lo has descripto de tal manera que has logrado que sienta tus sentimientos tan sinceros...solo alguien que acompaña sabe lo que sucede cuando se pierde a un hijo...ni pensar en los sentimientos de tus tíos.

Ojalá encuentren paz, a un año de su partida seguro no, es muy difícil. Los abrazos enormes.

Ricard dijo...

Muy triste Betza.
Una entrada escrita excelentemente y con la garantia de llegar a lo mas profundo del corazon.
Te acompaño en el sentimiento.
Un abrazo fuerte, amiga.
Ricard

Betzabe dijo...

Gracias a tod@s por su compañia, quiero conmemorar esta triste fecha recordando que los pequeños detalles tambien pueden estar contando historias de inmenso amor y que la muerte y el dolor no deben ser vividos como tabu sino en compañia y como parte de la vida misma.

Entradas populares

Se ha producido un error en este gadget.