Por eso no es raro que Diego juegue cuando le ofrezco su termo de agua a que lo saca de una mochila imaginaria en su espalda y haga los mismos movimientos que hace Sportacus, o bien con sus raquetas.
Anoche Diego entro a la cocina y vio en una cesta un manojo de bananas (cambures) y un par de plátanos verdes, Diego de inmediato agarro el manojo de bananas para jugar a ser Sportacus, su papi le regaño que dejara las bananas en la cesta que no son para jugar sino para comer, Diego no tenia ganas de obedecer, se acerco a la cesta y en lugar de dejar las bananas añadió un plátano verde al juego.
-Arnaldo es que Diego esta jugando de Sportacus- dije en auxilio de mi tesoro
-Mira, el plátano verde mancha, se va a manchar todo- explico Arnaldo
Y en ese ínterin en el que papá y mamá no aclaraban las normas Diego se escabullo al comedor y desde la cocina le podía ver jugando con el plátano y las bananas, simulando que las metía y sacaba del morral imaginario.
Arnaldo y yo no le dimos mayor importancia y nos entretuvimos haciendo la cena y simplemente le dejamos hacer, no aclaramos si podía o no podía jugar con las frutas, pero Diego comprendió que la omisión es un si mientras puedas.
Por eso me extraño tanto que al poco rato le veo paradito en la entrada de la cocina muy tranquilo y a la expectativa, sus ojitos casi nos vigilaban, uhmm…
Busque con la mirada los plátanos y las bananas, ya me imagina una banana apachurrada en el piso o en un mueble y el comentario de mi querido esposo: ¡Te lo dije!
No había rastros de las frutas, pero la mirada de Dieguito hizo que lo descubriera, me miraba expectante y luego volteaba a mirar debajo de la mesita de plástico que tiene en la cocina, allí abajo había “escondido” su travesura, al parecer el plátano verde se le cayo y se partió en dos, son plátanos muy verdes que usamos para los sabrosos tostones Fritos, pisados y vueltos a freír, y como están tan verdes y crujientes, al caerse se pueden partir, busque las bananas y estaban en la cesta acomodaditos, allí entendí:
A Diego se le cayó el plátano, por temor a que le castiguemos opto por esconder el plátano bajo la mesa y poner las bananas en su lugar y fingir que no había pasado nada. Primero me hizo gracia, es una “linda” travesura infantil, Diego comienza a comprender el concepto de “haber hecho mal” supongo, y el escondite que eligio es de una inocencia suprema, mi picaron de maldad nada, luego viendo su mirada preocupada me percate de que algo cambio…
Antes de ayer todo lo que se le rompiera a Diego, el lo traía corriendo para mostrármelo y me decía que su papa lo repararía: papa, papa, papa, ahora su mirada es de expectativa porque espera ver nuestra reacción, porque teme un castigo, porque tiene miedo…
Quizás algunos me crean tonta y consentidora, no me importa, pero me sentí realmente mal, sentí como si le hubiera fallado a mi hijo, lo ultimo que deseo es que sienta miedo de sus padres, una cosa es respeto y otra cosa es temor, recuerdo el miedo horrible que yo sentí una vez en la que rompí un vidrio de una ventana de mi casa jugando con una pelota dentro de la casa, ese día mi mama me trajo un regalo por mis buenas notas del colegio, un magnifico diccionario -recuerden que fui una niña extraña que prefería libros a juguetes y a la que castigaban prohibiéndole leer- y yo me sentía tan aterrada que no quise recibir el regalo pensando en el castigo que me darían por romper el vidrio.
Me imagine a mi niño invadido de ese miedo, miedo a las personas que mas le aman...
Lo llame y le explique que el plátano se había roto porque es delicado y al caerse se parte, que no tenia que esconderlo, que no pasa nada, que no era su culpa porque fue un accidente, y que no debía esconderlo sino traerlo, que solo tiene que ser mas cuidadoso con las frutas, y si se rompen solo traerlas, la verdad no estaba muy segura sobre como explicarme porque no se cuanto entiende Diego el concepto de decir la verdad...
Lo bueno es que Diego de inmediato cambio su actitud y siguió jugando sin preocuparse mas por lo ocurrido.
Es sumamente confuso aplicar disciplina cuando uno viene de este maldito ciclo de haber sido educado bajo el rigor premios y castigos, donde parece que depende del estado de animo del "jefe" para saber que pasara si serás perdonado o castigado, no responsabilizo a nadie de cómo tratamos de disciplinar a nuestro hijo, según lo que sabemos y conocemos y lo que hemos estudiado y lo que queremos ser. Definitivamente quiero que Diego tenga confianza, que entienda que algo esta mal pero que no tenga miedo a decirlo.
Tenemos mucho que aprender y mejorar, no somos perfectos, ser padres no es nada facíl, nunca lo ha sido y en ocasiones no reaccionamos correctamente, me alegra que me haya podido fijar en que Diego se sentía temeroso y en haber podido calmar su miedo. De allí en adelante estuvo jugando con todo menos con las frutas, creo y espero que entendió que las frutas son delicadas y por ello no puede jugar con ellas bruscamente y no que solo las haya dejado en su sitio porque mama y/o papa le van a castigar por ello. Quiero criar un niño, sano, alegre y libre, que mas adelante no tenga temor de defender sus puntos de vista, que no sea una persona sumisa a la autoridad como para llegara a aceptar abusos de poder de nadie. No quiero miedo, quiero confianza, no quiero temor sino comprension, entendimiento, esto no debo hacerlo porque se rompe, porque me puede hacer daño, no porque me castigaran.
Aun me sonrío al pensar en el plátano escondido, porque me parece una travesura, un pillo que ya puede analizar que es mas conveniente ocultar información… pero luego se me hace un poco agria la sonrisa porque actuó en función del temor al castigo y un engaño, es un engaño y de algún sitio/conducta/actitud/ejemplo lo aprendió no?
Por ahora buscare estar mas atenta a estas cosas y me quedare con lo bueno, pude corregir la situación y hacer que Diego volviera a sonreir.



9 comentarios:
Hola Marina.
Diego es mucho mas listo de lo que nos creemos.
Aqui en españa tamien emiten por television las aventuras del personaje citado y sus amigos.
Mis siobrinos tambien se divierten con ellos.
Un abrazo muy fuerte, de todo corazon.
Ricard
Hola Marina.
Diego es mucho mas listo de lo que nos creemos.
Aqui en españa tamien emiten por television las aventuras del personaje citado y sus amigos.
Mis siobrinos tambien se divierten con ellos.
Un abrazo muy fuerte, de todo corazon.
Ricard
Hola Marina.
Diego es mucho mas listo de lo que nos creemos.
Aqui en españa tamien emiten por television las aventuras del personaje citado y sus amigos.
Mis siobrinos tambien se divierten con ellos.
Un abrazo muy fuerte, de todo corazon.
Ricard
Hola Betza.
O yo estoy loco o lo esta mi ordenador o lo estamos ambos.
Te cambié el nombre y lo reiteré tres veces.
Te pido disculpas.
Ricard
Me imagino la carita de Diego, qué inocencia el escondite!!!!
Sobre educar, creo que es muy dificil opinar xq depende mucho de la dinámica familiar. Mamá nos explicaba que nos retaba xq nos quería y era la forma de enseñarnos. Asiq primero venía el reto y después, una vez q se le pasaba el enojo del momento, se acercaba, nos pedía perdón y nos contaba por qué se había enojado tanto...
Un besote!
Los padres adoptan diversas maneras de criar a sus hijos.
Como he sido una niña, adolescente, a la cual no se le permitía equivocarse en nada; castigos físicos, psíquicos y demás...con mis hijas libertad total: eso ocurrió en varias oportunidades, en una Carla que tenía solo 2 añitos jugando a pintarse no me dejó cosmético vivo! el papá le pegó. Ese día le dije que me separaría si repetía, hablarles es lo conveniente, los niños entienden, Diego es como cualquier niño.
No creo en la rigidéz, sí en la libertad y hacerse cargo, hablarles todo el tiempo.
Besitos :)
Definitivamente que Diego es mágico.
Se que no es facil opinar y que cada familia tiene su estilo, sus creencias sobre la crianza, la disciplina y los premios y castigos, les garadezco muchisimo sus comentarios. Tambien yo fui criada con el estilo de premio y castigos, para ser honesta en muy pocas ocasiones recibi un castigo fisico, siempre fueron concejos y regaños, de mis abuelos concejos de mi madre regaños interminables y amenazas de castigos que la verdad me aterrorizaban, por eso me niego a repetir ese patron con mi hijo y quiero ser honesta al decir que no es cosa facil salirse de esa forma de crianza, pero esoty segura de que lo lograre, no quiero regaños llenos de rabia, quiero concejos llenos de amor y explicaciones claras y adecuadas de por que no puede hacer esto o aquello. Me equivoco a cada rato pero mi empeño en aprender a hacerlo bien espero que de frutos concretos.
Ricard tranquilo tambien a mi me ha pasado que tengo varias hojas abiertas y termino confundiendome. Un abrazo y gracias por pasar.
Publicar un comentario en la entrada