Desde hace tiempo teníamos la corazonada de que Diego se vería
muy beneficiado con la tecnología de las pantallas táctiles, eso basados en que
lapso tras lapso en su colegio nos reportaban –y nosotros en casa lo confirmábamos-
su gran dificultad para hacer uso del mouse. Comenzamos cambiando el mouse de
bolita por uno óptico más fácil de maniobrar, pero su madurez motriz no le permitía
interactuar con los juegos o seguir las instrucciones para el uso del
computador. Sin embargo yo podía observar que Diego comprendía muy bien lo que
se le pedía hacer en la pantalla, cuando el juego le seducía me pedía que yo
fuera sus manos: ¿Qué hago Diego? Y él me explicaba que moviera esta figura
hasta allá etc., con lo que yo podía confirmar que el comprendía los juegos
pero le fallaba la ejecución.
Cuando le regalamos el Nintendo DS buscando que mejorara su
motricidad al verse obligado a usar sus deditos y el lapicito del DS,
confirmamos que se desenvolvía bastante bien y por primera vez podía usar
varios juegos solo. Sin embargo las aplicaciones didácticas para Nintendo de DS
son más limitadas, por lo que comenzamos a pensar en el Ipad, no solo por la
motricidad sino también por los beneficios que tiene para la comunicación aumentativa
y para varias las estrategias de la enseñanza de lectoescritura entre otros. Definitivamente
para los niños de hoy es más agradable armar una palabra con un programa
infantil digital que con un lápiz y un papel o con unas tarjetas o fichas.
Así que su papi apenas tuvo oportunidad compro el Ipad y por
las noches cuando regresa de trabajar se dedica a revisar aplicaciones que
puedan servir a Diego en su aprendizaje, por ahora enfocándonos en:
Lenguaje oral, lecto-escritura y aprender a contar.
Estamos buscando variar las estrategias porque para escribir
papel y lápiz no es lo que domina en este momento, no deja de ejercitar la
grafomotricidad pero no podemos ignorar su dificultad motriz, llenarlo de
ejercicios en un cuaderno y hacerle la vida amarga no es precisamente nuestra técnica
preferida, aun le falta mucho por madurar para poder sostener adecuadamente el lápiz
y luego hacer un trazado coordinado.
Con los números, el puede reconocerlos como reconoce muchas
letras, conoce bastante bien el orden de los números del 1 al 10, aunque insiste
en que 10 no es 10 sino un uno con una “oooo” el cero no existe según Diego, así
como el once no existe es simplemente dos unos, el doce es un uno junto a un
dos, no sé cómo explicarlo, el no reconoce las decenas como tales, eso es
abstracto y le cuesta, para el siguen siendo el 1 con el 3, el 2 con el 6.
Tampoco asocia bien las cantidades con la simbología, sabe que uno es uno solo
y que dos significa doble de algo pero el resto lo representa con muchos, mas allá
de dos todo es muchos, y cinco son cinco dedos y es su edad. Así que andamos
indagando y haciendo muchas propuestas al día para que vaya asociando cantidad
con el número correcto y hay excelentes aplicaciones para aprender a contar
interactivas y para ipad.
La lecto-escritura es la que más ventajas tiene en el ipad,
es sorprendente la cantidad de propuestas que hay y la respuesta de Diego a
estos juegos. Por ahora solo tenemos versiones cortas porque son de prueba,
todas tienen un costo y estamos evaluando cual nos conviene comprar por sus
funciones y por la respuesta de Diego a ellas, hemos pedido la opinión de la
psicopedagoga también, para escoger las aplicaciones más funcionales para
Diego.

Pero mas allá de todo lo didáctico que tanto interesa, quería
comentar lo bien que lo pasa Diego con su ipad, después de verle tan limitado
con el mouse convencional, de sus miradas de impotencia, de una especie de
cohibición, pasar a ver como después de la inducción que le dio su papá, los deditos
de mi hijo vuelan por la pantalla, como descubre funciones que ni yo sabía que
estaban allí, verlo independiente explorando, escogiendo la aplicación que quiere
usar, cambiando a su gusto, realmente es muy satisfactorio. Aquí estoy yo usando mi portátil y a Diego
simplemente le he dicho coge la tuya y ya, listo el mismo la busca, la abre, escoge
el juego que quiere usar, lo cierra cuando ha terminado, y cuando completa un
juego y se gana por ejemplo un trofeo, grita desde su lugar mamaaaa siii!!! Para
hacerme participe de sus logros.
Como no asombra a nadie, Diego es especialista en hacer
rompecabezas, recuerdo cuando no daba
pie con bola con los rompecabezas, compramos montones de rompecabezas de todos
tipos lineales, grandes pequeños y nada, hasta que un minúsculo rompecabezas de
los Backyardigans que recibió en un cotillón hizo que Diego se interesara en
completar la figura que se adivinaba en las piezas, una figura conocida y que
le gustaba y voila! Comprendió la intención de unir esas piezas. También es muy
destacado con los juegos de memoria en pocos días paso del nivel fácil al nivel
medio y no me sorprendería que pase al nivel más exigente muy pronto.
Los juegos que ejercitan la grafomotricidad, donde con sus
deditos debe repasar las letras y números los realiza pero no son sus
predilectos, claro está que es más divertido seguir con el dedito el trayecto
que muestra un cangrejito en la pantalla a tomar el lápiz, pero algunos tienen
su nivel de complejidad y cuentan con evaluación por lo que al salirse del
trayecto esperado le devuelve a reescribir la letra.
Es un juego maravilloso, tiene muchos ejercicios de
lecto-escritura y es muy variado en sus estímulos, el tren va pasando por
digamos varias estaciones, en donde se van variando las propuestas y los grados
de complejidad, los comandos son presentados de forma escrita y también en
forma oral , el sonido es nítido y a veces se acompaña de música; en algunos
ejercicios el niño recibe varias letras
para arrastrar sobre una guía y armar palabras, en otra estación, al nene le es
mostrado una letra y debe señalar la que es igual de un cartel, a veces ambas
letras son idénticas pero otras veces en el cartel la letra esta en mayúsculas y
la que le piden buscar esta en minúsculas y el niño debe hacer el pareo
correctamente.
También hay estaciones en donde se hace juegos de memoria y
el preferido de Diego, una estación donde debe abrir un anaquel y escoger un
regalo para llevar en el tren de Lola a sus amigos, esto según los puntos o
monedas que va acumulando, pero Diego aun no lo hace según sus disponibilidad
de monedas sino según su gusto y apetencia, es decir puede tener 30 monedas
pero el solo escoge un artículo de 10 monedas y adivinen cual es su preferido:
una gran barra de chocolate!. En cierto momento, y luego de haber seleccionado
en varias repeticiones del juego la barra del chocolate, la aplicación le
cambio las opciones, ya no habían golosinas sino juguetes, tendrían que estar allí
para ver la reacción de Diego cuando iba derechito a tomar su barra de
chocolate, casi en piloto automático y se fijo que las opciones ya no eran las
mismas, su carita era de total sorpresa!! Tanto que Arnaldo le pregunto: ¿Diego
que paso? Y Diego con su jerga y sus gestos: El chocolate no está!
Qué risa nos dio!!!
Y Diego también se echo a reír de sí mismo, porque Arnaldo imitaba la cara de
sorpresa de Diego y Dieguito le hacía repetir a cada rato su actuación, Diego comprendió
que debía estar atento porque las opciones son muy variadas.
Entonces yo me pregunto cuando veo a mi hijo armando solito
palabras: vaca, pato, mono, bote…
Cuando le veo un poco impaciente con una “n” minúscula en
una mano tratando de hacerla encajar en una “h” minúscula y luego entendiendo
que debe seleccionar la “N” mayúscula, igual le pasa con la “R” baja la mayúscula
y él primero trata de hacerla encajar en la que más se le parece entre las
opciones presentadas que en este caso es la K, pero luego es “obligado” al
quedarse sin más opciones y tener que encajarla en la “r” minúscula…
Y cuando Diego responde correctamente, y espera a que el
tren parta a la siguiente estación hasta lo apura porque se le hace lento el
recorrido para su siguiente prueba.
Me pregunto por qué hacer los deberes, las tareas, los ejercicios
de aprendizaje tiende a volverse muchas veces momentos monótonos, aburridos y
hasta estresantes, ¿por qué es tan difícil aprender jugando en nuestras aulas, consultorios y hogares?
Ahh ya sé porque no todo el tiempo contamos con un ipad?
Nooo, porque las propuestas deben ser muchas pero cortas y variadas
y deben estar inmersas en el juego para mantener la atención del niño en el
objetivo, juegos que le sorprendan y estimulen! Para que le resulte agradable
la práctica. Claro esta, no sabemos en cuanto tiempo el Tren de Lola pasara al
olvido porque una vez dominado esas propuestas mi niño querrá novedad y allí estaremos
nosotros para buscarla, porque significa más palabras, mas ejercicios, mas
practica!
Aun nos falta mucho por explotar del ipad, luego les platico
sobre las aplicaciones de historias sociales y por supuesto de comunicación aumentativa,
pero eso cuando yo misma las conozca.