Sobre este blog

Diego es un bebe que, como muchos, tiene un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La tasa de nacimientos con este tipo de diagnóstico se dice ha crecido exponencialmente en los ultimos años, sobre todo en el estado Bolivar, Venezuela.

En este blog compartimos sus avances, sus logros, cómo ha influido en la vida de nosotros sus padres, familiares y amigos.

Esperamos llegar al corazón de cada uno de nuestros visitantes para crear conciencia sobre la necesidad de respetar los derechos de los que son diferentes y en colaborar para hacer mas corto el camino hacia su integración a una sociedad que brinde oportunidades a todos.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La Pijama


Cuando era una niña me regalaron un peluche pijamero, tenía un discreto  cierre en la espalda y por allí se supone que metes la pijama al quitártela por la mañana, y luego de arreglar la cama pones el peluche sobre esta adornándola, al llegar la noche cuando te vas a acostar sacas tu pijama del peluche y la vuelves a usar.

Es una forma linda y practica de guardar la pijama durante el día, aunque es más popular guardarla bajo la almohada; pero yo nunca use el peluche pijamero mas que para adornar la cama, porque mi abuela por la mañana se llevaba al cesto de la ropa sucia la pijama que me quitaba y cada noche me traía pijama y ropa interior limpia para dormir. Yo no conocía otra cosa, así crecí y para mí eso era lo normal y nunca cruzo por mi mente un pensamiento ecológico de ahorro de agua, energía, jabón, desgaste de la ropa. No era tema que discutiera ni del que tuviera alguna duda, era algo que hacía en automático.

Cuando pase a ser mujer casada, luego de un tiempo comencé a notar que  mi marido cada cierto tiempo me preguntaba exasperado: ¿Y el pijama que deje aquí? ¿Y la franela que me puse anoche? , la lave claro -era mi respuesta, un poco sorprendida de que mi marido tuviera ese tono que se parecía mucho al desconcierto o tal vez si lo uno con su mirada, era más la expresión del que esta ante un loco maniático… y peligroso.

Pase por varias  etapas antes de llegar a la conclusión de que a él simplemente le gustaba usar varias veces un pijama, antes de eso pensé que quizás no tenía muchas y comencé a comprarle pijamas, luego comencé a variar el tipo de pijamas por si acaso no había atinado con las que le parecían mas cómodas, y todo esto lo hacía de forma inconsciente, en algún momento entendí que era una cosa de costumbre y que mi marido se sentía cómodo usando 2 o 3 veces una misma pijama, que era una cosa parecida al ahorro energético y reciclaje.

Entonces fui yo la que pase a tener el tono exasperado cuando preguntaba: ¿Esto está limpio o está sucio? Hasta que finalmente comprendí que lo simple y correcto era esperar a que mi esposo decidiera cuando quería meter en el cesto de la ropa sucia su pijama y fin del dilema.  
Ahora piensen en esto: ¿Que creen que hace Diego cada noche y cada mañana?

¡Se saca toda la ropa y pide ropa limpia!

Cada noche usa un pijama y ropa interior limpios, y cada mañana al quitarle esa ropa, vuelve a pedir cambio total de ropa limpia. Si va al baño y alguna gota se cae en su interior… cambio de ropa total. Si hace pupú, como se le lava el culete… ¡cambio de ropa total!

En parte es por su pensamiento lógico, si lo uso está sucio, si cayo una gota o dos igual es sucio, si se puso la ropa al mismo tiempo no puede estar una parte limpia y otra sucia. Y por otro lado es simplemente lo que el observa, el modelo que recibe de quien pasa más tiempo con él y quien lo cambia mayor número de veces durante el día, o sea: yo.

Durante años estuve en automático cambiándole totalmente cada noche o cada vez que derramaba un poco de bebida en su camisa y ahora cuando sería conveniente que reusara un pantalón del uniforme escolar o una pijama, Diego me explica que no lo va a hacer porque buaagggg (esta sucio).

Así que cuando viajamos por ejemplo, si vamos a pasar 3 noches fuera, son 3 pijamas para cada uno y 2 mudas de ropa por día mas un factor de seguridad por si se moja, se mancha etc. El equipaje de Diego y mío, siempre va en maletas extra grande. Y en el fondo del bolso del colegio hay un cambio total de ropa para Diego, medias, interior, camisa y pantalón… por si una mancha cae en su pancita o una gotita se escapa al ir al baño y a Diego le da el ataque de buaaaggg.

Si un día Diego se casa con una chica normalmente ecológica, espero que deduzca rápido que la pijama bajo la almohada no es un signo de falta de higiene o flojera de lavar, sino cosas del reciclaje y apoyo para salvar a nuestro mundo.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Diego y su Ipad





Desde hace tiempo teníamos la corazonada de que Diego se vería muy beneficiado con la tecnología de las pantallas táctiles, eso basados en que lapso tras lapso en su colegio nos reportaban –y nosotros en casa lo confirmábamos- su gran dificultad para hacer uso del mouse. Comenzamos cambiando el mouse de bolita por uno óptico más fácil de maniobrar, pero su madurez motriz no le permitía interactuar con los juegos o seguir las instrucciones para el uso del computador. Sin embargo yo podía observar que Diego comprendía muy bien lo que se le pedía hacer en la pantalla, cuando el juego le seducía me pedía que yo fuera sus manos: ¿Qué hago Diego? Y él me explicaba que moviera esta figura hasta allá etc., con lo que yo podía confirmar que el comprendía los juegos pero le fallaba la ejecución.

Cuando le regalamos el Nintendo DS buscando que mejorara su motricidad al verse obligado a usar sus deditos y el lapicito del DS, confirmamos que se desenvolvía bastante bien y por primera vez podía usar varios juegos solo. Sin embargo las aplicaciones didácticas para Nintendo de DS son más limitadas, por lo que comenzamos a pensar en el Ipad, no solo por la motricidad sino también por los beneficios que tiene para la comunicación aumentativa y para varias las estrategias de la enseñanza de lectoescritura entre otros. Definitivamente para los niños de hoy es más agradable armar una palabra con un programa infantil digital que con un lápiz y un papel o con unas tarjetas o fichas.

Así que su papi apenas tuvo oportunidad compro el Ipad y por las noches cuando regresa de trabajar se dedica a revisar aplicaciones que puedan servir a Diego en su aprendizaje, por ahora enfocándonos en:
Lenguaje oral, lecto-escritura y aprender a contar.

Estamos buscando variar las estrategias porque para escribir papel y lápiz no es lo que domina en este momento, no deja de ejercitar la grafomotricidad pero no podemos ignorar su dificultad motriz, llenarlo de ejercicios en un cuaderno y hacerle la vida amarga no es precisamente nuestra técnica preferida, aun le falta mucho por madurar para poder sostener adecuadamente el lápiz y luego hacer un trazado coordinado.

Con los números, el puede reconocerlos como reconoce muchas letras, conoce bastante bien el orden de los números del 1 al 10, aunque insiste en que 10 no es 10 sino un uno con una “oooo” el cero no existe según Diego, así como el once no existe es simplemente dos unos, el doce es un uno junto a un dos, no sé cómo explicarlo, el no reconoce las decenas como tales, eso es abstracto y le cuesta, para el siguen siendo el 1 con el 3, el 2 con el 6. Tampoco asocia bien las cantidades con la simbología, sabe que uno es uno solo y que dos significa doble de algo pero el resto lo representa con muchos, mas allá de dos todo es muchos, y cinco son cinco dedos y es su edad. Así que andamos indagando y haciendo muchas propuestas al día para que vaya asociando cantidad con el número correcto y hay excelentes aplicaciones para aprender a contar interactivas y para ipad.

La lecto-escritura es la que más ventajas tiene en el ipad, es sorprendente la cantidad de propuestas que hay y la respuesta de Diego a estos juegos. Por ahora solo tenemos versiones cortas porque son de prueba, todas tienen un costo y estamos evaluando cual nos conviene comprar por sus funciones y por la respuesta de Diego a ellas, hemos pedido la opinión de la psicopedagoga también, para escoger las aplicaciones más funcionales para Diego.

Pero mas allá de todo lo didáctico que tanto interesa, quería comentar lo bien que lo pasa Diego con su ipad, después de verle tan limitado con el mouse convencional, de sus miradas de impotencia, de una especie de cohibición, pasar a ver como después de la inducción que le dio su papá, los deditos de mi hijo vuelan por la pantalla, como descubre funciones que ni yo sabía que estaban allí, verlo independiente explorando, escogiendo la aplicación que quiere usar, cambiando a su gusto, realmente es muy satisfactorio.  Aquí estoy yo usando mi portátil y a Diego simplemente le he dicho coge la tuya y ya, listo el mismo la busca, la abre, escoge el juego que quiere usar, lo cierra cuando ha terminado, y cuando completa un juego y se gana por ejemplo un trofeo, grita desde su lugar mamaaaa siii!!! Para hacerme participe de sus logros.

Como no asombra a nadie, Diego es especialista en hacer rompecabezas,  recuerdo cuando no daba pie con bola con los rompecabezas, compramos montones de rompecabezas de todos tipos lineales, grandes pequeños y nada, hasta que un minúsculo rompecabezas de los Backyardigans que recibió en un cotillón hizo que Diego se interesara en completar la figura que se adivinaba en las piezas, una figura conocida y que le gustaba y voila! Comprendió la intención de unir esas piezas. También es muy destacado con los juegos de memoria en pocos días paso del nivel fácil al nivel medio y no me sorprendería que pase al nivel más exigente muy pronto.

Los juegos que ejercitan la grafomotricidad, donde con sus deditos debe repasar las letras y números los realiza pero no son sus predilectos, claro está que es más divertido seguir con el dedito el trayecto que muestra un cangrejito en la pantalla a tomar el lápiz, pero algunos tienen su nivel de complejidad y cuentan con evaluación por lo que al salirse del trayecto esperado le devuelve a reescribir la letra.

Pero hay un juego que a Diego le ha enganchado totalmente: El tren del Alfabeto de Lola!

Es un juego maravilloso, tiene muchos ejercicios de lecto-escritura y es muy variado en sus estímulos, el tren va pasando por digamos varias estaciones, en donde se van variando las propuestas y los grados de complejidad, los comandos son presentados de forma escrita y también en forma oral , el sonido es nítido y a veces se acompaña de música; en algunos ejercicios  el niño recibe varias letras para arrastrar sobre una guía y armar palabras, en otra estación, al nene le es mostrado una letra y debe señalar la que es igual de un cartel, a veces ambas letras son idénticas pero otras veces en el cartel la letra esta en mayúsculas y la que le piden buscar esta en minúsculas y el niño debe hacer el pareo correctamente.

También hay estaciones en donde se hace juegos de memoria y el preferido de Diego, una estación donde debe abrir un anaquel y escoger un regalo para llevar en el tren de Lola a sus amigos, esto según los puntos o monedas que va acumulando, pero Diego aun no lo hace según sus disponibilidad de monedas sino según su gusto y apetencia, es decir puede tener 30 monedas pero el solo escoge un artículo de 10 monedas y adivinen cual es su preferido: una gran barra de chocolate!. En cierto momento, y luego de haber seleccionado en varias repeticiones del juego la barra del chocolate, la aplicación le cambio las opciones, ya no habían golosinas sino juguetes, tendrían que estar allí para ver la reacción de Diego cuando iba derechito a tomar su barra de chocolate, casi en piloto automático y se fijo que las opciones ya no eran las mismas, su carita era de total sorpresa!! Tanto que Arnaldo le pregunto: ¿Diego que paso? Y Diego con su jerga y sus gestos: El chocolate no está!

Qué risa nos dio!!!

Y Diego también se echo a reír de sí  mismo, porque Arnaldo imitaba la cara de sorpresa de Diego y Dieguito le hacía repetir a cada rato su actuación, Diego comprendió que debía estar atento porque las opciones son muy variadas.

Entonces yo me pregunto cuando veo a mi hijo armando solito palabras: vaca, pato, mono, bote…

Cuando le veo un poco impaciente con una “n” minúscula en una mano tratando de hacerla encajar en una “h” minúscula y luego entendiendo que debe seleccionar la “N” mayúscula, igual le pasa con la “R” baja la mayúscula y él primero trata de hacerla encajar en la que más se le parece entre las opciones presentadas que en este caso es la K, pero luego es “obligado” al quedarse sin más opciones y tener que encajarla en la “r” minúscula…

Y cuando Diego responde correctamente, y espera a que el tren parta a la siguiente estación hasta lo apura porque se le hace lento el recorrido para su siguiente prueba.

Me pregunto por qué hacer los deberes, las tareas, los ejercicios de aprendizaje tiende a volverse muchas veces momentos monótonos, aburridos y hasta estresantes, ¿por qué es tan difícil aprender jugando en  nuestras aulas, consultorios y hogares?

Ahh ya sé porque no todo el tiempo contamos con un ipad?

Nooo, porque las propuestas deben ser muchas pero cortas y variadas y deben estar inmersas en el juego para mantener la atención del niño en el objetivo, juegos que le sorprendan y estimulen! Para que le resulte agradable la práctica. Claro esta, no sabemos en cuanto tiempo el Tren de Lola pasara al olvido porque una vez dominado esas propuestas mi niño querrá novedad y allí estaremos nosotros para buscarla, porque significa más palabras, mas ejercicios, mas practica!

 Aun nos falta mucho por explotar del ipad, luego les platico sobre las aplicaciones de historias sociales y por supuesto de comunicación aumentativa, pero eso cuando yo misma las conozca.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Algunos artículos para la princesa


De las cosas que ya hemos comprado para la bebé, -si, a estas alturas sigo llamándola bebé, nena, princesa, mona… porque aun no nos decidimos por un nombre, creo que tendremos que hacer un concurso por esta vía o unas primarias tan de moda últimamente- destacan dos que me tienen muy contenta y a la expectativa.
Mini-Cuna Colecho

El primero es una mini cunita para colecho seguro durante las primeras semanas, mi hermana al verla dijo: ¡Igualita a una camita de perrito!, y de hecho se parece mucho, pero es más que un colchoncito mullido, está diseñada para brindar seguridad al bebe y que pueda compartir la misma cama de mama y papa aprovechando todos los beneficios de estar juntitos.
La cunita se sitúa en el medio de la cama y tiene una solapa de seguridad para fijar debajo del colchón de la cama familiar y evitar que se ruede hacia abajo o a los lados, sus bordes son de plástico rígido para evitar que se tropiece al bebe y corra peligro.
Cuando Diego iba a nacer compramos una cuna con cama auxiliar y gavetero, que luego se transformaba en una cama convencional, eso pensando en que sería su cama por muchos años; y para los primeros 3 meses compramos un corral convencional, mi idea –adoptada obviamente de la sabiduría popular del concejo ajeno porque yo misma solo puedo recordar el dormir cálida y protegidamente primero con  mi abuela y luego con una tia, hasta por lo menos los 8 años. Incluso cuando mi abuela estaba ocupada y no podía irse a dormir temprano, yo me acurrucaba con mi abuelo y cuando mi abuela se acostaba me pasaban a la cama con ella, es que tenía un detector para saber que estaba sola en la cama y por eso toda esa logística domestica.
Esa noche en la que nació Diego armamos el famoso corral y cuando yo quise descansar allí le acostamos, recuerdo que Diego durmió 3 horas corridas, el periodo más largo que llego a dormir en ese corral, de allí en adelante no paso más de 1 hora dormido. Sin embargo según la planificación, el corral se cerró a los 4 meses y Diego paso a su propio cuarto y cuna, en su enorme cuna también duro solo  4 meses, el cansancio de irlo a buscar y luego llevarlo, además del susto que pase porque cierta noche se enrollo la cabeza en una manta, hizo que abriéramos el corral y lo trajéramos al cuarto nuevamente, ahora ya no cabía en la parte alta del corral diseñado para recién nacidos y debimos sacar ese accesorio y ponerle a dormir en el fondo ya como bebé más activo. Solo puedo recordar cientos de noches de estar jorobada al inclinarme a calmar a Diego que se quejaba y se despertaba cada 2x3 en el bendito corral, y si no era yo pues era Arnaldo.
Buscando mayor descanso decidí pasarlo a mi cama, pues Diego tomaba pecho y se dormía, pero el problema lo teníamos al momento de pasarlo a dormir solo, parecía que detectaba de inmediato que no estaba con mama o papa y se ponía a llorar; así en la cama con nosotros fue como  comenzamos los 3 a dormir un poco más, no toda la noche pero si mas espaciadas las paradas. Si yo hubiese sido de esas mujeres que pueden dormir teniendo el pecho en la boca del bebe, pues abríamos dormido tooooda la noche. A parte tenia el sueño super liviano y constantemente me levantaba a ver que el niño estuviera bien, que respirara, que la ropa o manta no le taparan la cara, que Arnaldo no se pegara demasiado.  Considerando esa experiencia compramos la minicuna de colecho y esperamos nos funcione mientras compramos el corral de colecho que se adosa a la cama y nos brinda mayor comodidad. Por estas latitudes ni lo conocen, y es algo que debemos comprar fuera del país  y sufrir todos los embates del control cambiario y el traslado a Venezuela.


Portabebe Anatómico
El segundo artículo se trata de un portabebés anatómico, la experiencia con Diego, que solo quería ir en brazos me hizo envidiar con fuerza a las indígenas que veía en las esquinas de  mi ciudad con sus fulares, llegue hasta a plantearme ofrecerme a comprárselos, pero –me da vergüenza decirlo- su condición de indigencia me hacía pensar que estarían contaminados y que quizás los arruinara hirviéndolos o poniéndoles cloro. Es que en ninguna tienda de mi ciudad los encontraba, no sabía del mundo de fulares que podía encontrar en internet, solo veía portabebés corrientes y Diego gritaba como poseído cada vez que lo metía en uno, así que me resigne  a perder un brazo porque todo lo hacía con Diego a cuestas, aunque para ser justos no creo que perdiera un brazo sino que gane dos manos más porque no se imaginan todo lo que hacía con mis pies, aclaro que la comida no.
Así que esta vez probare este portabebe anatómico, a ver que tal nos va, siento la tela un poco rígida y me preocupa un poco que tanto se ajuste a nuestra anatomía, pero definitivamente es mucho más cómodo que un portabebe corriente, si alguien lo ha usado los datos que pueda darme son bienvenidos.



Por ultimo dejo estas fotos de las chicas de la casa.
Así estoy yo

y así esta la princesa con 30 semanas!

jueves, 17 de noviembre de 2011

Sobre interacción social y juegos



Situaciones que pueden dar una idea de los exitos, retos y dificultades de Diego en la interacción social con sus iguales:

  •  Están dos niños jugando en ese corredor público, una niña de unos 7 años y un niñito de unos 3 ó 4 años, corren de un lado a otro del pasillo, Diego me pide permiso para acercarse a jugar, yo le animo diciéndole que está bien, que vaya a jugar con “sus amiguitos” aun sabiendo que es la primera vez que los vemos; Diego se acerca saludando con su manito, cuando está al alcance del niñito… éste le pega un golpe con su puño en la barbilla sin mediar palabras y sin ningún tipo de provocación por parte de Diego. No es muy fuerte pero el mensaje para Diego es muy claro. La madre del niño le grita diciendo que no debe hacerlo y que juegue con el niño (Diego), el niño no se disculpa, pero ya no intenta pegarle a mi hijo, los otros niños siguen en su juego de correr hasta el otro lado del pasillo. Diego me mira quiere jugar, no sabe si “perdonarlo” o si debe volver junto a mí. Trago la amarga saliva, me apretó el cinturón y le digo a Diego: No quiso hacerlo hijo, su mama ya le explico, ¡Corre nene, corre con ellos! Y la carita de mi hijo se ilumina y corre a toda la velocidad que su capacidad motora le permite, nunca logra alcanzarlos, y los niños le adelantan mucho, Diego en poco tiempo se da cuenta de que no necesita llegar al final sino que se devuelve a medio camino para poder estar a la par de los niños que ya vienen de regreso. Diego juega junto a los dos niños pero no con los niños, porque estos no le incluyen, a pesar de los gritos que da la otra mujer: ¡Esperen al niño!
    ·         El otro niño tiene 4 años, el mismo lo explico, le mostro a Diego un reloj del personaje Ben10 que le regalon en su reciente fiesta de cumpleaños, Diego lo mira y quiere que se lo preste, mas se expresa de forma no verbal y yo debo intervenir como interprete, Diego toma el reloj y trata de halarlo un poco luego se toca el pecho, es su forma de decir yo lo quiero y el otro niño quita la mano rápidamente, teme que le quiten su reloj. Le explico al niño que Diego no quiere quitárselo que solo quiere mirarlo de cerca y les sugiero a los dos jugar. Diego de inmediato inicia su juego favorito de turno: Pelear como Power Rangers Samurai, Diego entiende que no se debe lastimar a las otras personas por lo que su espada y sus golpes ficticios nunca llegan a tocar al otro niño, que entiende las señas y comienzan a jugar. Diego balbucea palabras en su juego pero nada es comprensible y yo interpreto lo que es imprescindible. Otro niño se acerca a observar, es más grande, quizás tenga 10 u 11 años. Escucha la “conversación” de los pequeños, mira fijamente a Diego y de pronto comienza a hacer muecas y a emitir sonidos en tono de burla. Me congelo un poco, volteo a mirar a mi esposo y cuando me dispongo a intervenir la madre del chico mayor le llama la atención y éste detiene su burla y se aleja. Los pequeños siguen jugando, parecen ajenos a lo ocurrido, y muy divertidos! Ya han cambiado de juego y siguen disfrutando, creo que ahora son piratas!!!
    ·         Diego está emocionado, en esa gran tienda se ha encontrado con un juego de mesa y sillas de power rangers y de inmediato se sentó en una de las sillitas. Otro niño también se sienta en una de las sillitas y Diego comienza a interactuar comentado el diseño que observa en la mesa: “…mira el power ranger azul, el amarillo, aquí está el verde…” sus palabras no se comprenden, el otro niño se queda en ascuas, hasta que dice ¡No entiendo nada! Y se levanta y se va.
    ·         “Diego al principio hacia cosas malas, le pegaba a unos niños y derrumbaba los castillos (torres de tacos), bueno… aun derrumba los castillos, pero el comparte… y eso es bueno” dice la compañerita de 4 años de edad, sentada junto a Diego y saboreando un sorbo del helado de mi hijo, que le pide de cuando en cuando y que Diego sin ningún remilgo le pasa para que coma.
    ·         Los niños corren por el parque tirándose el frisbee, algunos logran atraparlo otros se empujan para arrebatárselo, Diego corre de un lado a otro tras los niños diciendo ioooo, iooo (yo) y señalándose el pecho, es obvio que quiere un turno para coger el disco aunque no sabe hacerlo volar por los aires y no logra interceptarlo. Llega el momento en que se cansa de ir detrás y toma una rama de un árbol y decide jugar solo, al rato uno de los niños se le acerca, consiguen otra ramita ¿y a que juegan? A las espadas ninjas, el tema del momento de Diego.
    ·         Vamos con Diego caminando por un centro comercial, estamos muy cerca de Halloween y hay muchos niños disfrazados, un pequeño hombre araña viene caminando hacia nosotros, Diego esta encantado mirando el disfraz y muy sonreído, cuando están frente a frente Diego agita su manito saludando y dice oaaaa (Hola) por lo bajito, el simpatico hombre araña saca un caramelo de su bolsa de dulces y se lo ofrece a Diego, que lo toma encantado, ambas familias seguimos caminando, pero Diego de cuando en cuando voltea a ver a donde se ha ido el hombre araña, cuando conseguimos una mesa, Diego me pide ir a jugar con el hombre araña, le digo que ya se fue con sus papas pero Diego insiste en que quiere ir a buscarlo, acompaña su petición con un "estoy triste quiero buscar a l hombre araña" y le digo que puede ir a buscarlo pero sin alejarse. observo como Diego da varias vueltas, hasta que regresa emocionado diciendo que el hombre araña esta allá lejos y pide permiso para ir. Le digo que ya se fue pero su insistencia es tal que me levanto para acompañarlo… y en efecto en una mesa retirada esta el hombre araña con sus papas. Decido hablar con la familia y le explico que Diego está buscando al hombre araña, la mama le pide a su niño darle otro caramelo a Diego y yo digo que no lo busca por el dulce sino porque quiere jugar con él, así que nos movemos hacia una pequeña tarima donde los niños comienzan a jugar, se une otro niño y Diego viene a decirle nooo, nooo y a echarlo! Le explico a Diego que también puede jugar con el otro niño y acepta aunque es claro que desea toda la atención del hombre araña, pero llegan unas niñas con varios globos y comienzan a jugar todos juntos lanzándose los globos y tratando de mantenerlos en el aire, Diego corre de un lado a otro persiguiendo el globo que en muy pocas ocasiones atina a lanzar, se que preferiría otro tipo de juegos pero su alegria de estar con otros niños es tan grande que no le importa seguir y se queja cuando debemos irnos.  
    ·         Estamos sentados en una sala de espera, Diego ve a 3 niñas corriendo por los alrededores jugando a atraparse, se levanta y me pide permiso para ir diciendo "yo quiero" gestualmente le digo que esta bien que vaya y va a contento a unirse a las niñas, ellas pronto se dan cuenta de que Diego por mas que lo intenta no puede alcanzarlas y mucho menos llegar en primer lugar, así es como terminan asignándole el rol de “atrapador vitalicio” y mi niño feliz corre y corre divertidísimo tratando de cogerlas. Cuando debemos marcharnos Diego se queja con pucheros de todo tipo!!!

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